Datos Básicos:

  • Cómo llegar:
    • Metro: L3 Delicias, L6 Arganzuela – Planetario
    • Cercanías: Delicias
    • Autobús: 6, 8, 19, 45, 47, 55, 59, 85, 86, 247
  • Dirección: Paseo de Las Delicias 61, Madrid
  • Tarifas y horario de visitas: Toda la  información relativa a los horarios de apertura, entradas y actividades la podéis encontrar en esta web.

¡Viajeros al tren! Visitamos el Museo del Ferrocarril

Antes de comenzar nos gustaría dar las gracias tanto a Lourdes como a Sonia por su atención y su amabilidad a la hora de abrirnos las puertas de este museo tan especial y por toda la información que nos proporcionaron durante el recorrido.

Y ahora sí, podemos decir… ¡Viajeros al tren! Visitamos el Museo del Ferrocarril.

Se ubica en la antigua estación de las Delicias. Esta estación estuvo en funcionamiento desde 1880 hasta la década de 1980. Su origen fue servir de término de la línea de ferrocarril que venía de Ciudad Real y seguía hasta la frontera portuguesa por Extremadura.

Fue inaugurada por el Rey Alfonso XII y la Reina María Cristina y es un magnífico ejemplo de la arquitectura realizada en hierro del s.XIX.

El Museo fue abierto al público en 1984. Ocupa la nave central, donde se encuentran las vías y andenes. Es un lugar donde podemos disfrutar de un viaje por el tiempo y la historia del ferrocarril.

La visita la comenzamos por las máquinas de vapor concretamente por una locomotora tipo mikado en la que podemos observar el interior de su maquinaria. Fue uno de los modelos más numerosos de RENFE pudiendo alcanzar los 115 km/h.

Seguimos con “El Alagón” la locomotora más antigua del museo. Data de 1861 y su nombre se debe a un afluente del río Tajo e, incluso, ha aparecido en algunas películas.

Una de las locomotoras de vapor que más nos llamó la atención fue la “confederación” por sus grandes dimensiones y su color verde que le valió el sobrenombre de “lagarto”. RENFE las encargó en 1951 con la finalidad de tirar de los grandes trenes expresos de la línea Madrid – Hendaya.

Estas grandes locomotoras, tal y como nos explicó nuestra guía Sonia, necesitaban una gran cantidad de mano de obra para que pudieran funcionar y, debido a la contaminación que generaban por la quema de carbón fueron sustituidas por otro tipo de máquinas de forma progresiva, hasta su eliminación en 1975.

Las locomotoras diésel sucedieron a las de vapor. Se pueden ver varias en el museo, pero nos vamos a centrar en algunas de ellas sólo ¡para que no digáis que os “destripamos la visita”!

Empezamos, quizá, con la más curiosa, la diésel – eléctrica 316 – 015 – 7 o más comúnmente llamada “La Marilyn” debido a su origen norteamericano, su gran cabina y el balanceo que tenía al ralentí. Fue la encargada de sustituir a las máquinas de vapor llegando la primera en 1954.

Los lectores que hayáis nacido en la década de los 80 y anteriormente os sonará el Talgo ¿verdad?

Pues también hay un modelo de Talgo II en exposición. Las andaduras de los Talgo comenzaron en la década de 1940, pero no sería hasta 1950 que se iniciaría el servicio para pasajeros en la línea Madrid – Irún

Este tren fue una verdadera revolución tanto por su composición articulada, como por su carrocería ligera de aluminio. También ofrecía a los pasajeros un nuevo nivel de confort con butacas reclinables, servicio de comidas en el propio asiento, ventanas panorámicas y puertas a ras de andén.

Este Talgo se puede visitar por dentro ofreciéndonos un viaje al pasado más cercano de los ferrocarriles en España.

Antes de entrar en la exposición temporal dedicada a los 140 años de la estación vemos algunos coches de pasajeros que son verdaderas obras de arte como el coche – salón fabricado en 1928. El aspecto que vemos actualmente se debe a la remodelación realizada en el año 1946.

Ahora sí, nos dirigimos a la “Sala Andaluces” donde está la exposición temporal “Madrid – Delicias 140 años de una estación”. Estará abierta hasta finales de 2021. A través de diversos paneles y piezas de museo la historia de esta mítica estación madrileña.

Por último visitamos la “Sala de Infraestructuras”, en la que nuestra guía nos cuenta que es absolutamente necesario y fundamental que todo el sistema ferroviario esté en las mejores condiciones para así evitar accidentes. En esta sala, vemos la evolución de estas infraestructuras pudiendo observar los diferentes aparatos necesarios y su función, incluyendo una vía completa a la que no le falta ni la catenaria.

Con esto ponemos fin a nuestro recorrido por el Museo del Ferrocarril, un plan perfecto para hacer en Madrid capital y en el que los más pequeños también se lo pasarán en grande.

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