Polonia limita al sur con Eslovaquia y es aquí donde se sitúan nuestras 2 próximas paradas.

Los montes Tatras son el marco perfecto para acoger la actividad acuática del Descenso del Dunajec y la bonita localidad de Zakopane con su estación de esquí.

Descenso del Dunajec

Antes de nada, avisaros que esta actividad solo puede hacerse entre abril y octubre cuando las inclemencias del invierno polaco llegan a su fin.

Os dejamos aquí la web donde podéis consultar horarios y precios.

El río Dunajec se encuentra en el sur de Polonia, y nace de la confluencia del Dunajec blanco y el Dunajec negro. 

Durante parte de su recorrido transcurre por la frontera con Eslovaquia y también por el Parque Nacional de los Pieninos. Esto hace que su cauce atraviese preciosos paisajes.

Para realizar el descenso del Dunajec, tendréis que acudir a la localidad de Sromowce Wyżne y llegar hasta el puerto deportivo.

En las barcas de madera caben unas 11 personas. Son guiadas por balseros ataviados con el traje regional además de un bastón para ayudarse a dirigir la barca. ¡¡Son los gondoleros polacos!!

Lo más habitual es hacer el recorrido de 18 km (algo más de 2h) hasta Szczawnica, pero también hay posibilidad de continuar hasta Krościenko que se encuentra 5km más allá.

A lo largo de este descenso, los balseros van indicando los puntos más importantes del recorrido, como por ejemplo, el pico de las 3 coronas. También van mostrando qué parte del río discurre por Polonia, por Eslovaquia o incluso por los 2 países a la vez, uno en cada margen del río. 

La vuelta al punto de partida podéis hacerla en transporte público comprando a la vez que los billetes para el recorrido el ticket para el autobús de vuelta. Otra opción es alquilar unas bicicletas para disfrutar del Dunajec y su entorno un ratito más.

Zakopane

En la región de Malopolska (pequeña Polonia), a algo más de 100 km al sur de Cracovia junto a la cordillera de los Tatras se encuentra Zakopane. 

Está a 850 metros sobre el nivel del mar, al pie del Monte Giewont (1894 m) conocido por los lugareños como el gigante dormido y desde hace más de un siglo, es la capital de invierno del país con unas excelentes instalaciones deportivas y de ocio.

Probablemente, y sin apenas daros cuenta, el primer sitio que pisaréis de Zakopane es Úlica Krupowki. Se trata de una bellísima calle peatonal, rodeada de tiendas, bares, restaurantes, galerías de arte, hoteles y albergues donde os adentraréis en la esencia de esta localidad.

En vuestro paseo os encontraréis con la Iglesia Parroquial de la Sagrada Familia, templo neorrománico que se edificó a finales del s. XIX cuando el número de fieles superó la capacidad de la antigua iglesia de madera situada 200 m al oeste y que data de 1851.

Junto a la pequeña iglesia se alza la Capilla de Piedra y al lado está el antiguo cementerio, con impresionantes tumbas de madera.

Continuando por la misma calle llegaréis al Targ Pod Gubalowka, gran mercado tradicional. Es un lugar ideal para comprar lana tejida a mano, artesanía, ropa barata, comida…

Frente al mercado, está la estación del funicular que sube hacia el Monte Gubalowka. Los billetes se compran en la taquilla que hay a la entrada y cuestan unos 14 PLN (ida y vuelta).

Una vez arriba son muchas las atracciones que esperan: bares, parques infantiles, otro mercadillo de souvenirs, tiendas de pieles y unas maravillosas vistas de Zakopane.

No podéis perder la oportunidad de probar el Kalacsoda, una especie de bizcocho cortado en espiral aderezado con coco, chocolate, nueces, avellanas… absolutamente delicioso.

El camino de regreso lo podéis hacer de 2 maneras:

  • De nuevo en el funicular
  • A pie: Son múltiples los senderos, muy bien señalizados y que se extienden paralelos a la vía del funicular, para llegar a la estación.

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