Wroclaw está situada en la región de Silesia. Se trata de una de las ciudades más importantes de Polonia junto a Cracovia y a la capital, Varsovia.

A lo largo de la historia ha tenido mucha relación con otras regiones vecinas como: la Bohemia checa o la Sajonia alemana y su influencia se ve en sus calles, iglesias, palacios y monumentos.

Esta ciudad fue la más destruida durante el final de la II Guerra Mundial junto con Dresde. El 70% quedó arrasado.

A Wroclaw también se la conoce como «la Venecia Polaca» y es que tiene el foso más largo de Europa. Un río artificial cuyo objetivo era defensivo.

Como veis, tenemos mucho por descubrir, así que… ¡¡vamos a ello!!

La Plaza del Mercado es nuestra primera parada en Wroclaw. Totalmente peatonal y rodeada de antiguas casas. Es un lugar que no pasa desapercibido por sus enormes dimensiones. Aquí es donde se celebran los mercadillos navideños, fiestas religiosas, desfiles militares y hasta conciertos gratuitos. En definitiva, estamos en el corazón de la ciudad.

Otro imprescindible que ver en Wroclaw es la Plac Solny o Plaza de la Sal. Lo más interesante de ella es una curiosidad que no está a la vista. Y es que, debajo del suelo, se encuentra un búnker con una capacidad para 300 personas. Su superficie aproximada de 1000 m2 y durante la II Guerra Mundial contó con baños, su propio sistema de alcantarillados y 2 salidas. Hoy en día es un sitio olvidado, pero convierte a la Plaza de la Sal es uno de los sitios aún más interesantes que visitar.

Nuestra siguiente parada es la iglesia de Santa Isabel. Construida en 1525, de estilo gótico, fue la primera iglesia de Silesia que pasó a manos de los evangélicos. Volvió en 1946 a manos católicas cuando fue nombrada iglesia de la guarnición de Breslavia.

En las crónicas parroquiales hay muchas descripciones de la destrucción y los desastres que afectaron al edificio. La torre de la iglesia fue reconstruida varias veces y un incendio en 1976 provocó graves daños en el tejado, el órgano y otros elementos decorativos de madera.

Desde el mirador de su torre tenéis una de las mejores vistas de la ciudad. Eso sí, para llegar hasta arriba tendréis que abriros paso a través de una estrecha escalera de caracol. La torre está abierta al público de abril a octubre.

Ahora, nos vamos a la Catedral de San Juan Bautista. Está situada en Ostrów Tumski, la isla de la Catedral y es el lugar de culto más importante de Wroclaw.

Destacan sus torres gemelas de 91 metros de altura, su retablo del s. XVI de la durmiente Virgen María, un órgano de 151 tubos y sus numerosas gárgolas y motivos en el exterior. Una de las 2 torres de la catedral también hace las funciones de mirador.

Y, no podemos irnos de esta preciosa ciudad sin visitar su universidad, tan importante para Polonia como para nosotros la de Salamanca.

Además de su bonita puerta de entrada, dentro del Museo de la Universidad podéis visitar algunas salas impresionantes, como: el Aula Leopoldina, el Oratorio Mariano y la Torre de Matemáticas.

Frente a la fachada se encuentra una fuente con una escultura de un espadachín que es uno de los monumentos más reconocidos de la ciudad y punto de encuentro de los estudiantes.

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