Cracovia es el ojito derecho de Polonia. Se lleva todos los elogios y nadie cuestiona su belleza. Una de las ciudades más grandes, antiguas e importantes de todo el país. Presume de un magnífico centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y una animada vida nocturna…

Esta increíble ciudad tiene mucho que ofrecer. ¡¡Vamos a descubrirla!!

No podemos comenzar nuestra visita a Cracovia por otro sitio que no sea la Plaza del Mercado (Rynek Glówny). Estamos en el centro neurálgico del casco antiguo, es el lugar más famoso que visitar en Cracovia. Se trata de la plaza medieval más grande de Europa y en sus 40.000 metros cuadrados aloja gran cantidad de puntos turísticos que hay que recorrer con tranquilidad.

En esta plaza rodeada palacios multicolor y casas de aspecto medieval, sobresale la belleza de la Basílica de Santa María, donde además de visitar su interior, tendréis que esperar a las horas en punto para ver en acción al trompetista de la torre.

Sí, sí, un trompetista de verdad, no un carrusel ni nada de eso. Además, lo curioso es que la melodía se corta de golpe; parece que está inacabada…

Según cuenta la leyenda, en el año 1241 llegaron a las puertas de Cracovia los tártaros. Al ver a los invasores, el vigía de la iglesia de Santa María empezó con el toque de trompeta. De este modo, consiguió avisar a los ciudadanos del peligro, pero en mitad de una nota una flecha tártara atravesó su garganta y el trompetista murió. Por esta razón, la melodía se corta de forma tan repentina; en el mismo momento en el que dejó de tocarla el valiente trompetista.

Otro lugar imprescindible de la Plaza del Mercado es la Lonja de Paños, llena de tiendas de souvenirs.

Tampoco os podéis perder la pequeña Iglesia de San Adalberto y la Torre del Antiguo Ayuntamiento que tiene un estupendo mirador; eso sí, tendréis que salvar los 110 escalones que os separan del suelo.

Os recomendamos que os sentéis en alguno de los numerosos bares con terraza para tomar un café o un lody (helado) y disfrutar tranquilamente del ajetreo que siempre rodea esta plaza.

Desde la Plaza del Mercado, tenemos acceso directo al casco antiguo de Cracovia, siguiente punto de nuestra visita.

Aquí se concentran muchos de los atractivos turísticos de la ciudad que se sitúan alrededor de las calles Kanonicka y Florianska.

La calle Florianska es una de las calles más animadas. Está repleta de tiendas, restaurantes y cafeterías. Comienza en la Plaza del Mercado, junto a la Basílica de Santa María, y finaliza en la Puerta Florian.

En la calle Kanonika encontramos casas renacentistas de los s. XVI y XVII pintadas de colores pastel y las antiguas iglesias de San Pedro y San Pablo con esculturas de los 12 apóstoles. Además, en todo el centro se concentran muchos de los famosos «bares de leche», unos locales creados en la época comunista que ofrecen platos contundentes a precios muy ajustados acompañados de grandes jarras de cerveza; ¡¡más vale que llevéis hambre!!

Otro de los reclamos de Cracovia es la colina de Babel.

Es una de las zonas más bonitas de la ciudad y que más afluencia de turistas tiene durante todo el día. No os podéis perder el Castillo Real y la Catedral de Wawel.

Dedicada a San Estanislao y construida hace más de 1000 años, la Catedral, es uno de los edificios religiosos más importantes de Polonia y el conjunto que forma con el castillo, uno de los iconos de la ciudad.

Os dejamos aquí el enlace donde podéis consultar horarios y precios.

Durante la visita a este templo religioso, son de obligada parada:

  • La Capilla y la Gran Campana de Segismundo
  • El Mausoleo de San Estanislao
  • La Capilla de la Santa Cruz
  • Las Criptas: donde descasan los restos de personajes ilustres, así como obispos, monarcas y algunos de los héroes del país.

Ahora, es el turno del Castillo de Wawel, construido en el s. XIV en estilo renacentista. En su interior destaca:

  • El Tesoro de La Corona
  • La Armería
  • Los Apartamentos Reales
  • Las Salas de Estado

Os dejamos aquí el enlace donde podéis consultar horarios y precios de las entradas.

¿Quién no ha oído leyendas de ciudades relacionadas con un dragón? Pues Cracovia es una de ellas. La leyenda de este dragón que aterrorizaba a sus habitantes se ha hecho un hueco en la actualidad por lo que al salir del castillo te recomendamos cruzar la cueva del dragón de Wawel, unos túneles 270 m de longitud que terminan delante en una gran estatua que echa fuego por la boca cada poco tiempo.

Por último, si quieres tener las mejores vistas de la colina junto al río Vístula acercaros al Puente Dębnicki.

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