Cómo ya te hemos contado anteriormente, la Sierra de Gata es una región fronteriza entre Portugal y Salamanca, por lo que se pueden hacer escapaditas de 1 día a los 2 sitios.

Nosotras decidimos tirar para Portugal. Visitamos Penha García, Monsanto e Idanha a Velha. 3 lugares con mucho encanto a 1h de la Sierra de Gata.

Visitamos Penha García, Monsanto e Idanha a Velha. 3 lugares con mucho encanto a 1h de la Sierra de Gata

1. Penha García

Esta localidad no pertenece a la red de Aldeas Históricas, pero si tienes tiempo pasa un ratito dándole una vuelta, porque tiene mucho encanto.

Lo primero, ni se te ocurra meter el coche por sus antiguas, empedradas y estrechas calles. Lo mejor, aparcar en el parking de la Avenida 25 de Abril. No tiene pérdida porque veréis un tanque enorme que conmemora la Guerra de Ultramar.

Aquí al lado también está la oficina de turismo y también verás las indicaciones de la Ruta de los Fósiles.

Una buena manera de conocer Penha Garcia es seguir las indicaciones de esta ruta, ya que te irá llevando por los lugares más representativos de la localidad.

Aún se conserva el trazado y el tipo de arquitectura típica de esta zona portuguesa. Según vamos subiendo nos encontramos una bonita fuente en honor a Nuestra Señora de la Concepción y un horno donde los vecinos pueden comprar el pan.

Te advertimos de que todo el pueblo esta cuesta arriba, así que subir hay que subir bastante. Nuestra siguiente parada es la picota o rollo jurisdiccional, que en Portugal se llama Pelourinho. La verdad es que el entorno, con las calles y casas de piedra es precioso. Pero nosotras nos quedamos con la Picota de Almorox, una de las más bonitas que hemos visto.


Así, casi de repente, nos topamos con la blanca Iglesia Matriz de Nuestra señora de la Concepción y, aquí realmente es donde comienza la Ruta de los Fósiles.

Hace mogollón de millones de años, vamos así como 600, esta zona era un océano, por lo que actualmente se pueden ver algunos fósiles bastante bien conservados incluidos en el Naturtejo Geopark.

Continuando por esta ruta de los fósiles, llegamos a los restos del castillo templario construido en el s. XII. Desde aquí hay unas vistas chulísimas del embalse y el valle que forma el río Pónsul. También a una pequeña piscina natural. Así que…¡¡No dudes en llevarte el bañador!!

Desde el castillo, bajando unas escaleras se continúa por esta ruta. Nosotras tuvimos la mala suerte de no dar con la persona responsable de realizar la visita a los fósiles y los molinos, que aún funcionan, así que nos quedamos con las ganas… ¡¡Si consigues terminarla y ver los trilobites nos cuentas!!

2. Monsanto

Está a tan sólo 15 minutos de Penha García, así que en un “pis pas” nos plantamos allí.

Te decimos lo mismo que en Penha Garcia. Lo mejor es dejar el coche en el parking de la Avenida Fernando Ramos Rochas (al lado del puesto de policía y la escuela) y hacer la visita a pie. ¡¡Aviso!! Lleva buen calzado, aunque sea verano, ya que las calles son empinadísimas y de cantos rodados por lo que te pueden jugar una mala pasada sobre todo si ha llovido.

Si eres más de visitas guiadas, te recomendamos esta.

Monsanto pertenece a la Red de Aldeas Históricas al igual que Idanha a Velha, nuestra última parada de hoy, junto con otras 10 villas que puedes consultar en este enlace

Esta iniciativa portuguesa de dar a conocer las Aldeas Históricas que, en su mayoría hacen frontera con territorio español, quiere tener su réplica en España. ¡¡Esperemos que en un futuro próximo se consiga!!

¡¡Venga!! ¿Ya estás a punto para descubrir el que dicen que es el pueblo “más portugués de Portugal”? Oye, Oye, que no nos inventamos nada, recibió esta denominación en 1938, por el encanto y la esencia portuguesa que aún conserva en sus calles.

Nada más que empieces la ruta por Monsanto, seguro que lo que te llama muchísimo la atención son las enormes rocas que verás por todos lados, incluido encima de tejados de las casas. Impresiona de verdad.

Esta pequeña villa que no llega a los 1000 habitantes es para perderse por sus calles y encontrarse con… ¡¡cabras montesas!! Cuidadito con ellas que no son tan amistosas como parecen. Nosotras entramos a unos aseos públicos (súper limpios por cierto) y estaban ahí en unas rocas a lo lejos, y al salir… ¡¡Las teníamos en la puerta con cara de pocos amigos!!

Después de esta interesante experiencia, continuamos recorriendo el pueblo y damos con la Iglesia de la Misericordia, del s. XVI y con la Torre de Lucano del s.XIV, coronada por una veleta de plata con la imagen del famosísimo gallo portugués.

Te irás encontrando diferentes miradores hasta llegar al castillo, ubicado en la parte más alta. Nosotras te recomendamos que te pares un segundo en cada uno de ellos, porque las visitas son súper chulas.

El castillo de Monsanto al parecer se construyó en el s.XII (aunque esto no está muy claro) por Alfonso I de Portugal que, posteriormente se lo cedería a los caballeros Templarios.

Una explosión en el s.XIX lo dejó en el estado que lo vemos en la actualidad.

Para terminar, y cómo ya sabes que nos gusta contarte curiosidades de los lugares que visitamos, pues vamos allá con una leyenda de esta Villa.

Según parece, Monsanto fue sitiada por los romanos en el s.II a.C durante 7 años, ni más ni menos. Los lugareños, para demostrar que eso de rendirse no estaba en sus planes, aunque los alimentos ya escaseaban, pues ni cortos ni perezosos tiraron una becerra bien alimentada por la ladera de la montaña.

Ante esto, los romanos pensaron que no tenían nada que hacer y se marcharon por donde habían venido.

Esta hazaña es lo que se celebra actualmente en la Fiesta de las Cruces cada 3 de mayo.

Los habitantes de Monsanto suben al castillo y tiran jarras con flores para conmemorar esta victoria. ¡¡Lo de tirar becerras monte abajo sería ahora un poco heavy!!

3. Idanha a Velha

En unos 20 minutos llegamos a Idanha a Velha, la última visita de la rutita por Portugal

Nos da la bienvenida una pequeña localidad rodeada por una imponente muralla de los s. III – IV y donde apenas viven unos 50 habitantes.

Quizá la ves ahora así y con tan pocos habitantes y te piensas que nunca fue un enclave importante, pero no es así. El esplendor de esta histórica villa fue durante la época visigoda, cuando se construyó hasta una catedral que aún se puede visitar y que es única en su estilo en toda la Península ibérica.


Además de esta imponente catedral se conservan otros monumentos como el
puente romano sobre el río Pónsul, la torre de los templarios y, como ya te hemos dicho anteriormente, las murallas.

A nosotras Idanha a Velha nos sorprendió mucho y para bien. Pasear por sus desiertas calles es pasear por la historia de esta localidad, donde en la actualidad sus habitantes son en su mayoría pastores, ganaderos y agricultores de la zona que disfrutan de la tranquilidad del mundo rural. Tan rural que el único comercio es un camión ambulante con todo tipo de productos básicos.

Desde Idanha a Velha nos volvemos a Trevejo, observando el bonito atardecer por estas carreteras casi desiertas de la frontera hispanoportuguesa. Pero si tú tienes un poco más de tiempo te recomendamos realizar este tour nocturno. ¡¡Te sorprenderá!!

A continuación te dejamos toda la información que consideramos de utilidad para hacer tu visita más fácil.

Datos Básicos:

  • Ruta Penha García, Monsanto e Idanha a Velha
  • Alojamiento: Apartamentos Rurales A Fala, Trevejo.
    • Haz tu reserva aquí
    • Si quieres saber cual fue nuestra experiencia aquí te lo contamos.

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