Rodas en 13 días: lo que pasa cuando por fin le das a una isla el tiempo que merece
Íbamos a ir a Rodas hace años.
La vida dijo que no.
Cuando por fin pudimos ir, teníamos claro una cosa: a Rodas no se va en cinco días.
No si quieres ver de verdad qué hay en esta isla griega más allá de las fotos de siempre.
Nosotros nos fuimos 13 días.
Y aun así nos quedamos con cosas en el tintero.
En esos 13 días en Rodas hicimos un tour por la Ciudad Medieval de Rodas, una cata de vinos en The Wine Hotel que no teníamos en el plan y que acabó siendo de lo mejor del viaje, una excursión a Symi (que si vas a Rodas y no vas a Symi has ido a medias), un día completo en Marmaris cruzando a Turquía en barco, y nos escapamos por nuestra cuenta a Halki, una isla tan pequeña y tan silenciosa que todavía no sabe que la van a descubrir.
Todo con base fija en el norte de la isla, en la costa oeste, en el Martini Boutique Resort. Que es exactamente el tipo de sitio que buscas cuando necesitas descansar de verdad entre excursión y excursión.
Aquí tienes todo lo que puedes ver, hacer y vivir en Rodas si tienes (o si consigues) 13 días.
Sin itinerarios imposibles.
Sin los mismos cinco sitios de siempre.
Toma nota.
- Qué ver en Rodas: la ciudad medieval que te hace sentir pequeño
- Historia a cielo abierto: Acrópolis de Rodas, Kamiros y Lindos
- La Acrópolis de Rodas
- Ciudad Antigua de Kamiros
- Lindos
- Rodas más allá de la playa: naturaleza, agua y mariposas
- Kallithea Springs
- El Valle de las Mariposas
- Epta Piges (Los Siete Manantiales)
- Las mejores playas de Rodas: las que pisamos y las que repetimos
- Ialyssos
- Afantou Beach
- Anthony Quinn Bay
- Playa de Navarone
- Prasonisi
- Theologos
- Las experiencias que no te puedes saltar en Rodas
- Tour privado por la Ciudad Medieval: cuando la historia te la cuentan solo a ti
- Cata de vinos en The Wine Hotel: cuando los vinos griegos te dejan sin argumentos
- Excursiones desde Rodas: Symi, Halki y Marmaris
- Symi: la isla que no sabías que necesitabas
- Halki: el antídoto perfecto contra el turismo de masas
- Marmaris: el día que cruzamos a Turquía y a Suso lo confundieron con turco
- Dónde comer en Rodas: los sitios que repites y los que no olvidas
- Sykofilos Meze Place
- Happy Friends
- Chrisama Restaurant Rhodes
- Sunset Beach Bar
- The Wine Hotel
- Dónde dormir en Rodas: el Martini Boutique Resort
- Rodas en 13 días: ¿merece la pena quedarse tanto tiempo?
Qué ver en Rodas: la ciudad medieval que te hace sentir pequeño
Si hay un sitio en Rodas que justifica el viaje por sí solo, es este.
La ciudad medieval de Rodas no es un casco histórico bonito para hacer fotos y seguir.
Es una ciudad dentro de la ciudad.
Con murallas que llevan en pie desde el siglo XIV.
Con callejones de adoquín que no sabes a dónde llevan y que da igual porque el camino ya merece la pena.
Los Caballeros de San Juan construyeron aquí una de las fortalezas medievales mejor conservadas del mundo.
Y cuando decimos bien conservada no hablamos de cuatro piedras con un cartel explicativo.
Hablamos de caminar por la Calle de los Caballeros y que el siglo XXI desaparezca durante un rato.
Nosotros la hicimos con tour guiado y fue una de las mejores decisiones del viaje.
Porque la ciudad medieval tiene capas.
Y sin alguien que te las cuente, puedes pasarte dos horas paseando y perderte lo mejor.
El Palacio del Gran Maestre, la Mezquita de Solimán, las fuentes, las puertas medievales, los detalles que no están en ningún cartel… con guía, todo eso cobra sentido.
Sin guía, es bonito pero se queda a medias.
Si vas a hacer una sola actividad en Rodas, que sea esta.
Historia a cielo abierto: Acrópolis de Rodas, Kamiros y Lindos
Rodas no es solo playa y ciudad medieval.
Hay una capa histórica debajo de todo eso que la mayoría de turistas no llega a rascar.
Y es una pena.
Porque esta isla tiene tres yacimientos arqueológicos que juntos cuentan una historia de más de 2.500 años.
La Acrópolis de Rodas
La mayoría la pasa por alto. Error.
La Acrópolis de Rodas está en el Monte Smith, justo encima de la ciudad moderna.
Subir hasta allí ya merece la pena por las vistas.
Pero arriba hay un templo dedicado a Apolo, un estadio helenístico restaurado y un teatro que en su día fue escuela de retórica.
Aquí estudió Julio César que no es moco de pavo.
No tiene la espectacularidad de Atenas, claro.
Pero tiene algo que la Acrópolis de Atenas no tiene: puedes estar ahí solo.
Sin hordas de turistas.
Con el viento y las columnas y el mar de fondo.
Entrada gratuita. Sin excusas.
Ciudad Antigua de Kamiros
Kamiros es la gran desconocida de Rodas.
Y eso, para nosotras, ya es motivo suficiente para ir.
Fue una de las tres grandes ciudades de la antigua Rodas.
Quedó sepultada bajo tierra durante siglos hasta que la descubrieron en el XIX.
Hoy puedes caminar por sus calles, ver los restos de las casas, el ágora, el templo, el sistema de agua.
Una ciudad entera al aire libre y casi sin gente.
Si te gusta la historia de verdad (no la de souvenir) Kamiros te va a dar exactamente lo que buscas.
Lindos
El pueblo en sí ya es una postal.
Casas blancas, callejones estrechos, burros subiendo por las cuestas (sí, todavía hay burros).
Y arriba, en lo alto del acantilado, la Acrópolis de Lindos con el templo de Atenea mirando al mar desde 116 metros de altura.
Nosotros no subimos.
Con el calor que hacía y la pendiente que tiene, decidimos que Lindos se podía disfrutar perfectamente desde abajo.
Y así fue.
El pueblo tiene su propia magia al nivel del suelo. Las callejuelas, las casas con patios decorados con guijarros en blanco y negro, las vistas a la bahía desde los miradores.
No hace falta llegar arriba para entender por qué Lindos aparece en todas las listas de Rodas.
Eso sí: si subes, que sea antes de las 9:00. Porque a mediodía esa ladera acumula un calor que no perdona.
Rodas más allá de la playa: naturaleza, agua y mariposas
Hay una Rodas que no sale en los folletos de viaje.
O si sale, sale pequeña, en un rincón, como de relleno.
Es la Rodas verde.
La de los valles, los manantiales y los bosques de pinos.
La que te sorprende cuando llevas días pensando que esto es solo sol y mar.
Nosotros la descubrimos en tres paradas.
Y las tres merecen el desvío.
Kallithea Springs
Kallithea es de esas cosas que no esperas y que te dejan con la boca abierta.
Un complejo de baños termales del siglo XX, construido en estilo morisco, pegado al mar.
Cúpulas, mosaicos, columnas, azulejos.
Y alrededor una cala con el agua más transparente que vimos en todo el viaje.
Está a unos 10 kilómetros al sur de la Ciudad de Rodas y es una parada obligatoria.
No por los baños (que ya no funcionan como tales) sino por la arquitectura, el ambiente y la cala que hay justo al lado.
Puedes pasar fácilmente dos o tres horas ahí sin darte cuenta.
El Valle de las Mariposas
El nombre suena a trampa turística.
No lo es.
El Valle de las Mariposas (Petaloudes en griego) es un barranco con un río, árboles centenarios y un microclima tan húmedo y fresco que en verano atrae a miles de mariposas Jersey Tiger.
Nosotros fuimos a finales de mayo y no vimos ni una.
Demasiado pronto en la temporada.
Y aun así nos pareció espectacular.
Porque el valle en sí es un vergel que no esperas encontrarte en Rodas.
El agua, la vegetación, la sombra, el sonido del río.
Todo eso existe con o sin mariposas.
Es uno de esos sitios que te recuerdan que Rodas tiene muchos más lugares que visitar que lo que parece desde fuera.
Eso sí, aviso importante: el paseo no es sencillo.
Hay muchas escaleras y desnivel considerable.
No es apto para personas con movilidad reducida ni para quien espere un paseo llano.
Pero si puedes con ello, vale cada escalón.
Epta Piges (Los Siete Manantiales)
Epta Piges suena bien en papel.
Siete manantiales, un lago, un túnel de agua, pavos reales.
Guías de viaje y listas de «imprescindibles de Rodas» lo tienen siempre entre los primeros puestos.
La realidad es algo más matizable.
El camino hasta los manantiales en sí, es técnico.
Hay tramos en los que literalmente hay que trepar por las rocas.
No es un paseo.
Si vas con personas con movilidad reducida, con niños pequeños o simplemente esperando una ruta señalizada y cómoda, puede ser una sorpresa desagradable.
Luego está el túnel.
Unos 150 metros de longitud, estrecho, oscuro, con el agua llegándote a los tobillos y con tramos que no superan el metro ochenta de altura.
Suso entró… y tal como entró volvió a salir.
La claustrofobia no avisa, simplemente aparece.
Lo que sí hay, y eso nadie te lo quita, es el entorno.
Bosque de pinos, agua fresca, sombra, pavos reales campando a sus anchas.
En una isla donde el sol aplasta, ese frescor tiene su valor.
¿Merece la pena?
Depende de lo que esperes.
Si vas sabiendo lo que es (un rincón verde y tranquilo con un túnel de aventura opcional) puede gustarte.
Si vas esperando siete cascadas espectaculares, es posible que salgas decepcionado.
Las mejores playas de Rodas: las que pisamos y las que repetimos
Rodas tiene más de 100 kilómetros de costa.
Eso significa que hay playas para todos los gustos, todos los humores y todos los días de la semana.
Las hay de arena fina, de guijarros, de viento, de calma, de turistas y de silencio.
Nosotros pisamos siete.
Aquí va la verdad de cada una.
Ialyssos
La playa que teníamos más cerca desde el norte de la isla.
Larga, de guijarros y arena mezclados, con el agua limpia y una vista directa al sol poniéndose sobre el mar.
No es la más espectacular de Rodas pero tiene algo que las playas famosas no tienen: te puedes tumbar sin que nadie te pise la toalla.
Perfecta para los días que no quieres conducir.
Perfecta para las tardes.
Perfecta para no hacer nada durante horas y que eso se sienta como un plan extraordinario.
Afantou Beach
Grande, larga, poco masificada para lo que es Rodas en temporada.
Arena y guijarros, aguas tranquilas, varios chiringuitos donde comer algo decente sin que te arruinen el presupuesto.
Es de esas playas que no aparecen en todas las portadas pero que los que la conocen repiten.
Sin más complicación.
Anthony Quinn Bay
El nombre viene de verdad.
Anthony Quinn se enamoró de esta cala rodando Zorba el Griego aquí, la compró, y aunque luego hubo una batalla legal y se la devolvió a Grecia, el nombre se quedó para siempre.
El problema es que eso lo sabe todo el mundo.
Y cuando todo el mundo lo sabe, pasa lo que pasa: una cala pequeña con capacidad para doscientas personas intentando albergar a dos mil.
Nosotros llegamos, echamos la foto y nos fuimos.
No porque el sitio no sea bonito (el agua es turquesa, y el entorno es espectacular) sino porque había tanta gente que era imposible disfrutarlo.
Si la masificación no te importa, adelante.
Pero si tienes 13 días en Rodas y puedes elegir, hay calas en esta isla que con la mitad de fama te van a dar el doble de placer.
Quédate con la foto.
Busca tu propia cala.
Rodas tiene de sobra.
Playa de Navarone
Sí, como la película.
Y como la película, tiene algo épico.
Está al pie de los acantilados de Lindos, rodeada de paredes de roca que caen verticales al mar.
El agua es de ese azul que parece de Phostoshop pero es completamente real.
Una de las más espectaculares que vimos en toda la isla
Prasonisi
Prasonisi está en el extremo sur de la isla.
Literalmente en la punta.
Y tiene algo que no tiene ninguna otra playa de Rodas: en el mismo sitio, separadas por una lengua de arena, hay dos mares.
El Mediterráneo a un lado.
El Mar Egeo al otro.
Un lado tranquilo, perfecto para bañarse.
El otro, con viento y olas, convertido en el paraíso del kitesurf y el windsurf en Rodas.
Merece el viaje aunque solo sea para ver eso.
Dos mares.
Un mismo sitio.
Theologos
La menos conocida de nuestra lista.
Y precisamente por eso está aquí.
Theologos está en la costa oeste, más tranquila, con menos turistas y con ese ambiente de playa que todavía no se ha puesto de moda del todo.
Arena y guijarros, aguas limpias, algún chiringuito sin pretensiones.
El tipo de playa que buscas cuando llevas diez días en una isla y necesitas un día sin gente, sin ruido y sin que nadie te intente vender una excursión en barco.
Las experiencias que no te puedes saltar en Rodas
Hay viajes en los que haces cosas.
Y hay viajes en los que vives cosas.
Rodas nos dio todo.
Pero hay dos experiencias concretas que se quedaron grabadas de una manera diferente al resto.
Tour privado por la Ciudad Medieval: cuando la historia te la cuentan solo a ti
Hacer un tour privado por la Ciudad Medieval de Rodas no estaba en nuestros planes originales.
Gracias a MBC Travel, acabó siendo una de las mejores decisiones del viaje.
Y digo privado en serio.
Tan privado que el guía era solo para nosotros dos.
Eso cambia todo.
El ritmo, las preguntas, los desvíos improvisados por callejones que no estaban en el guion.
Sin esperar al grupo.
Sin perder el hilo cada vez que alguien se para a hacer una foto.
Lo que más nos impactó fue descubrir el triple amurallamiento de la ciudad.
Tres líneas de murallas superpuestas, construidas en distintas épocas, que llevan en pie desde el siglo XIV.
Verlo en persona y entender cómo funciona ese sistema defensivo es de esas cosas que no te caben en la cabeza.
Que algo así haya sobrevivido guerras, terremotos y siglos enteros de historia es, sencillamente, impresionante.
Si vas a Rodas y solo puedes hacer una actividad con guía, que sea esta.
Cata de vinos en The Wine Hotel: cuando los vinos griegos te dejan sin argumentos
Hemos estado en muchas catas.
Muchas bodegas.
Muchos maridajes.
Eso hace que cada vez sea más difícil sorprendernos.
The Wine Hotel lo consiguió.
El hotel está en plena Ciudad Medieval, en un edificio que respira historia por cada piedra.
Tiene más de 200 referencias de vinos locales seleccionadas con una lógica clara, un maridaje trabajado de verdad y una atención que está muy por encima de lo que esperabas encontrar en una isla griega de turismo masivo.
Nuestro sommelier fue Rafail Orfanos.
Y con él entendimos algo que llevábamos años preguntándonos: ¿por qué sabemos tan poco de los vinos griegos?
Spoiler: no es porque no sean buenos. Es porque no hemos prestado suficiente atención.
Grecia tiene variedades autóctonas con una personalidad brutal.
Uvas que no existen en ningún otro sitio del mundo.
Vinos que con el contexto adecuado (y Rafail tiene ese contexto de sobra) te hacen replantearte todo lo que creías saber sobre el vino mediterráneo.
Si formas parte del mundo del vino, esto no es una actividad turística.
Es una cita obligatoria.
Excursiones desde Rodas: Symi, Halki y Marmaris
Tener base fija en Rodas no significa quedarse en Rodas.
La isla es el punto de partida perfecto para tres escapadas completamente distintas entre sí.
Una te da color y monasterios.
Otra te da silencio y agua turquesa.
La tercera te lleva directamente a otro país.
Symi: la isla que no sabías que necesitabas
Symi es de esas islas que no están en el plan hasta que alguien te las pone delante.
Y entonces no entiendes cómo habías podido ignorarlas.
Fuimos con MBC Travel y fue una de las excursiones mejor equilibradas que hemos hecho en mucho tiempo.
Suficiente estructura para no perderse lo importante.
Suficiente tiempo libre para perderse por donde uno quiera.
Y lo que uno quiere, en Symi, es caminar sin rumbo.
Las casas de colores apiladas sobre el puerto forman una de las estampas más bonitas del Egeo.
Pero lo que de verdad nos dejó sin palabras fue descubrir que en la isla hay un monasterio ortodoxo.
El Monasterio de Panormitis, en el sur de la isla, es uno de los más importantes de todo el Dodecaneso.
Mosaicos, iconos, el olor a incienso mezclado con el aire del mar.
Un sitio que no esperas encontrar y que por eso mismo te impacta el doble.
Symi en un día se puede hacer.
Pero te vas queriendo volver con más tiempo.
Halki: el antídoto perfecto contra el turismo de masas
Halki no sabe todavía lo que le espera.
Y eso, ahora mismo, es exactamente su mayor valor.
Llegamos en ferry desde Kamiros Skala, en la costa oeste de Rodas.
El trayecto es corto.
Lo que encuentras al llegar es otra cosa completamente distinta a todo lo que has visto en el viaje.
Una isla pequeña.
Silenciosa de verdad.
Con un pueblo de casas de colores al que parece que el tiempo se olvidó de pasar por aquí.
Y un agua turquesa, sin gente, sin sombrillas en fila, sin chiringuito poniendo reggaeton a las doce del mediodía.
Solo el mar.
Solo nosotros.
Exactamente lo que pensamos que no existía en las islas griegas en verano.
Halki es la prueba de que sí existe.
Solo hay que saber dónde mirar.
Marmaris: el día que cruzamos a Turquía y a Suso lo confundieron con turco
Sí. Cruzamos a Turquía desde Rodas. En barco. En un día.
Eso solo ya merece estar en la lista.
Marmaris está a poco más de una hora en barco desde el puerto de Rodas.
Lo hicimos con GetYourGuide y la logística fue impecable.
Sin complicaciones.
Lo que encontramos al llegar fue un centro comercial enorme dedicado a la joyería.
Oro, plata, piedras preciosas.
Todo supuestamente un 25% más barato que en Europa.
Nosotros miramos, calculamos y llegamos a la misma conclusión: caro es caro en cualquier moneda.
Así que no compramos nada y nos fuimos directos al bazar.
Y ahí sí.
El Gran Bazar de Marmaris es el caos organizado más entretenido que puedes encontrar.
Especias, telas, cerámica, cuero, té, lámparas.
El tipo de sitio donde puedes pasarte horas sin darte cuenta y salir con cosas que no sabías que necesitabas.
El momento memorable del día no fue la compra.
Fue cuando dos vendedores distintos, en dos momentos distintos, le dijeron a Suso que parecía turco.
Él lo tomó como un cumplido.
Yo creo que era una estrategia para que se gastara más dinero.
Dónde comer en Rodas: los sitios que repites y los que no olvidas
En Rodas se come bien.
Mejor de lo que esperas.
Y mucho mejor de lo que te van a decir los sitios turísticos del puerto con la carta en ocho idiomas y el camarero persiguiéndote por la calle.
Estos son los que nosotros probamos.
Los que volvimos.
Y los que todavía recordamos.
Sykofilos Meze Place
Sykofilos fue nuestro restaurante de cabecera en Rodas.
Y eso no es un halago menor.
Cuando repites varias veces en el mismo sitio durante un viaje, ese sitio se ha ganado algo.
Pedimos de todo a lo largo de los días.
Dorada, calamares, hamburguesas.
Todo bien, todo honesto, todo sin pretensiones innecesarias.
Pero hay un plato que se quedó grabado por encima del resto: las gambas al ouzo.
Las vamos a hacer en casa.
Eso lo dice todo.
El ouzo le da a las gambas un punto anisado que no esperas y que no puedes dejar de pensar cuando ya no están en el plato.
Si vas a Sykofilos (y deberías) pide eso primero y luego ya decides el resto.
Happy Friends
El nombre no miente.
Happy Friends es el tipo de restaurante que en España llamaríamos de toda la vida, pero con piscina.
Ambiente familiar, tranquilo, sin artificios.
La parrillada de carne para dos es la razón principal para venir y es razón más que suficiente.
Carne bien hecha, raciones generosas, precio razonable.
En una isla donde es fácil caer en la trampa del restaurante turístico, Happy Friends es un refugio de sentido común.
Chrisama Restaurant Rhodes
Hay restaurantes que te dan buena comida.
Y hay restaurantes que te dan buena comida con vistas que hacen que todo sepa mejor.
Chrisama es de los segundos.
Las vistas son de escándalo.
Y la musaka está a la altura de esas vistas (que no es poco decir).
Una musaka como tiene que ser: con capas, con tiempo, con el punto de canela justo que la hace griega de verdad y no una lasaña disfrazada.
Si tienes que elegir una cena especial en Rodas, este es el sitio.
Sunset Beach Bar
El nombre lo explica casi todo… bueno, casi.
Porque lo que no explica el nombre es que los platos son enormes tipo cafetería americana (sandwiches, pastas, hamburguesas) a un precio que no te hace daño y con una calidad que no esperabas de un beach bar.
Y luego están las vistas.
El sol cayendo sobre el mar mientras te terminas el plato.
Ese tipo de momento que no tiene filtro porque no lo necesita.
Perfecto para un almuerzo largo sin prisa.
O para quedarte más tiempo del que tenías planeado.
The Wine Hotel
Ya te hemos hablado de la cata.
Pero The Wine Hotel merece estar también aquí.
Porque más allá de la experiencia de vinos, el ambiente del restaurante es exactamente lo que buscas cuando quieres una noche con algo especial.
En plena Ciudad Medieval, con una selección de vinos griegos que ya sabes que está a otro nivel.
Una cena aquí no es solo cenar.
Es cerrar el día de la mejor manera posible.
Dónde dormir en Rodas: el Martini Boutique Resort
Elegir bien el alojamiento en Rodas importa más de lo que parece.
La isla es grande.
Según dónde te alojes, tus días se organizan de una manera o de otra.
Nosotros teníamos claro que queríamos base en el norte, cerca de la Ciudad de Rodas pero sin estar en el centro, con fácil acceso a la costa oeste y a las excursiones.
El Martini Boutique Resort está en Ialyssos, en el noroeste de la isla, a solo 15 minutos en coche de la Ciudad de Rodas y a pocos minutos del aeropuerto.
Ubicación, en ese sentido, perfecta.
Pero la ubicación no fue lo que nos enamoró, que también.
Lo que nos enamoró fue abrir la puerta de la habitación y tener la piscina literalmente en la terraza.
Las habitaciones de planta baja tienen acceso directo a la piscina compartida desde el propio balcón.
No hay que bajar escaleras.
No hay que cruzar el hotel en bañador.
Sales de la habitación y estás en el agua.
Eso, en un viaje de 13 días con excursiones, madrugones y días largos, es un lujazo que agradeces cada mañana y cada tarde.
Las habitaciones de la primera planta tienen una opción diferente: jacuzzi privado con vistas al mar Egeo. Para quien quiera un punto más íntimo todavía.
El hotel está pensado para parejas.
Se nota en cada detalle… el tamaño, el ambiente, la tranquilidad.
No es un resort familiar con animación y buffet libre.
Es un sitio donde desconectar de verdad entre excursión y excursión.
Todo correcto.
Nada que mejorar.
Y eso, cuando viajas tanto como nosotros, no es algo que digamos a la ligera.
Rodas en 13 días: ¿merece la pena quedarse tanto tiempo?
Sí.
Sin rodeos, sin matices, sin «depende de lo que busques».
Sí.
Rodas es de esas islas que necesitan tiempo para contarte lo que son de verdad.
Una semana es quedarse con la foto bonita.
Trece días es entender por qué los Caballeros de San Juan eligieron exactamente este sitio para construir una de las ciudades medievales más impresionantes que siguen en pie hoy.
Por qué Halki todavía no sabe que la van a descubrir.
Por qué las gambas al ouzo de Sykofilos te persiguen durante semanas después de volver a casa.
Rodas tiene capas.
Y cada capa merece su tiempo.
Nosotros volvimos con la maleta llena, la cabeza llena y una lista de cosas que se quedaron en el tintero.
Eso, en un viaje de 13 días, es la mejor señal posible.
Si tienes cualquier duda sobre el viaje (logística, alojamiento, excursiones, qué hacer si solo tienes una semana) escríbenos.
Y si quieres que te avisemos cuando publiquemos la próxima guía como esta (destinos sin masificar, viajes con tiempo, experiencias de las que de verdad merece la pena hablar) apúntate a La No Newsletter.
Sin spam.
Sin relleno.
Solo lo que nos parece suficientemente bueno para contártelo.
Mapa interactivo Rodas: Para que no te pierdas nada de lo que hemos contado en este post, aquí tienes todos los sitios marcados en un mapa interactivo.
- Cómo llegar a Rodas:
Rodas está bien conectado con las principales ciudades españolas. aunque es habitual que haya que hacer escala. Nosotros desde Madrid fuimos vía Zurich con Swissair.
El aeropuerto internacional de Rodas (Aeropuerto Diágoras) está a solo 20 minutos en coche de Rodas y a pocos minutos del Martini Boutique Resort. Uno de los aeropuertos mejor ubicados que hemos visto.
- Cómo moverse por Rodas:
Aquí hay una respuesta clara: alquila un coche.
Rodas es grande. Los autobuses existen pero son lentos, tienen horarios limitados y no llegan a todos los sitios que quieres ver. Con coche tienes libertad total para llegar a Prasonisi, a Kamiros o a cualquier rincón que no está en la ruta turística oficial.
Nosotros no concebimos el viaje sin coche. Y con 13 días en la isla, aún menos.
- Cuándo ir a Rodas:
Rodas tiene temporada larga. De mayo a octubre el clima acompaña.
Nosotros fuimos a finales de mayo – primeros de junio. El calor es agradable (no el calor aplastante de julio y agosto), hay mucha menos gente y los precios son más razonables. Las playas están igual de bonitas. Los sitios igual de abiertos. Pero sin las hordas de turistas que convierten Anthony Quinn Bay en lo que ya te hemos contado.
Si puedes elegir: mayo, junio o septiembre. Sin dudarlo.
- Directorio de lugares mencionados en este post:
Martini Boutique Resort: Ialyssos, 85101, Rodas, Grecia
The Wine Hotel: Platonos 41, 85100, Ciudad de Rodas, Grecia
Sykofilos Meze Place: Εθνική Οδός 95, Afantou 851 03, Rodas, Grecia
Happy Friends: Epar. Od. Lardou–Lindou 2007, Pefkos, 851 09, Rodas, Grecia
Chrisama Restaurant: Main Coast Road, Apolakkia, 85019, Rodas, Grecia
Sunset Beach Bar: Surf Theologos IKE, 85106, Theologos, Rodas, Grecia
Kallithea Springs: Kallithea, 85100, Rodas, Grecia (a 10 km al sur de la Ciudad de Rodas)
Valle de las Mariposas (Petaloudes): Petaloudes, 85101, Rodas, Grecia (a unos 25 km al sur de la Ciudad de Rodas)
Epta Piges (Siete Manantiales): Kolympia, 85102, Rodas, Grecia (a unos 30 km al sur de la Ciudad de Rodas)
Acrópolis de Rodas (Monte Smith): Monte Smith, Ciudad de Rodas, Grecia (acceso libre, entrada gratuita)
Ciudad Antigua de Kamiros: Kamiros, 85106, Rodas, Grecia (a unos 36 km al sur de la Ciudad de Rodas). La entrada cuesta 10€ pero hay entradas reducidas. Suso con su carné de discapacidad no pago nada.
Lindos: Lindos, 85107, Rodas, Grecia (a unos 55 km al sur de la Ciudad de Rodas)

