Piscinas naturales en Extremadura: La alternativa a la playa que no te están contando

Hay lugares que te desmontan un prejuicio en cuanto los pisas.

A nosotras nos pasó con Extremadura en verano.

Donde esperaba calor seco y poco más, encontramos gargantas, pozas de agua fresca y algunas de las zonas de baño más apetecibles que hemos disfrutado en años.

Y además, en un momento en el que pasar unos días en la costa puede salir carísimo, descubrir estos rincones tiene todavía más sentido.

Sobre todo si eres de los que no soportan la arena, prefieren planes más tranquilos o simplemente buscan una escapada de verano diferente y más asequible.

El verano pasado empezamos a recorrer varias piscinas naturales en Extremadura, entre ellas La Cantera, La Granja, Casas del Monte, Segura de Toro y Hoyos.

Este post reúne esa primera experiencia, pero también irá creciendo porque este verano volveremos a Extremadura para seguir explorando.

Porque sí: Más allá de los tópicos, aquí hay auténticos paraísos de agua dulce.

Por qué las piscinas naturales de Extremadura son una alternativa real a la playa

Si has viajado por la costa en verano en los últimos años, probablemente ya sabes de lo que hablamos.

Playas llenas desde primera hora, precios que se disparan en cuanto llega julio y agosto, y esa sensación de que, vayas donde vayas, todo empieza a parecerse demasiado.

No es solo una cuestión de dinero (que también), sino de experiencia.

Reservar con meses de antelación, pelear por un hueco en la arena, pagar más por menos y acabar teniendo unas vacaciones bastante parecidas a las del año anterior.

Por eso, cuando empezamos a descubrir las piscinas naturales de Extremadura, lo que más nos sorprendió no fue solo el entorno.

Fue darnos cuenta de que existía una alternativa real a todo eso.

Lugares donde bañarte en agua limpia y fresca, rodeado de naturaleza, sin masificaciones y, en muchos casos, con un coste mucho más asumible que cualquier destino de costa en pleno verano.

No es que sean “mejores” que la playa en términos absolutos.

Pero para cierto tipo de viajero (el que busca tranquilidad, huye de la arena o simplemente quiere gastar menos sin renunciar a disfrutar) pueden ser incluso una opción más interesante.

El verano que descubrimos las piscinas naturales de Extremadura

Todo empezó casi por casualidad.

No íbamos buscando “las mejores piscinas naturales de Extremadura” ni teníamos una lista de sitios guardados.

Simplemente estábamos pasando unos días por la zona y alguien mencionó una garganta cercana donde la gente se bañaba.

La primera fue Casas del Monte. Una de las que nos pillaban más cerca de donde estábamos.

Y, siendo sinceras, fuimos con expectativas bastante bajas.

Nos imaginábamos algo más parecido a un charco grande que a otra cosa.

Pero bastaron unos minutos allí para darnos cuenta de que estábamos completamente equivocadas.

Agua limpia, bastante fría (de la que te activa en cuanto te metes), rodeada de naturaleza y con ese punto de tranquilidad que es difícil encontrar en plena costa en agosto.

No era solo que estuviera bien. Era esa sensación de “¿Cómo no sabíamos que esto existía?”.

Además, al tener base en la zona (Suso tiene casa allí), pudimos ir explorando sin prisa y descubriendo varias en pocos días.

Y eso hizo que la experiencia fuera todavía mejor, porque no se trataba de una visita puntual, sino de ir encadenando lugares casi sin darnos cuenta.

A partir de ahí, una llevó a otra.

La siguiente fue en La Granja, luego La Cantera, más tarde Segura de Toro y Hoyos.

Y aunque todas comparten esa idea de piscina natural en plena naturaleza, cada una tiene su propio rollo.

Algunas más accesibles, otras más tranquilas, otras con un entorno que te invita a quedarte horas.

Pero más allá de cada sitio concreto, lo que realmente nos enganchó fue otra cosa.

La sensación de estar descubriendo una forma diferente de disfrutar el verano en España.

Sin prisas, sin agobios y sin la necesidad de organizarlo todo con meses de antelación.

Fue en ese momento cuando empezamos a pensar que igual esto no era solo un plan puntual… sino una alternativa real a las vacaciones de playa de todos los años.

Piscinas naturales en Extremadura que hemos visitado (y cómo organizar la escapada)

Piscina natural de Casas del Monte

Fue la primera que visitamos y seguramente por eso le tenemos un cariño especial.

Llegamos sin saber muy bien qué esperar y acabó siendo el sitio que nos hizo darnos cuenta de que esto de las piscinas naturales iba en serio.

No es la más fácil de acceder.

Tiene una rampa para bajar hacia la zona de baño, pero al no tener barandilla no es la opción más cómoda ni segura para personas con movilidad reducida.

No es el típico sitio al que llegas, aparcas al lado y listo.

De hecho, si vas en fin de semana conviene madrugar porque hay muy poco sitio para aparcar y se llena rápido.

Una vez allí, sin embargo, la cosa cambia.

Está muy bien acondicionada, con zonas de sol y de sombra, bastante arboleda y un entorno en el que, incluso en pleno verano, no se siente ese calor típico de Extremadura.

El agua está fría (bastante fría), pero precisamente por eso se agradece muchísimo cuando aprieta el calor.

Es de esos sitios donde te metes, te quedas unos segundos pensando “maaaaadre mía”… y a los dos minutos no quieres salir.

Además, tiene un punto que para nosotras la hace todavía más especial: Justo dentro está el restaurante Aurora Boreal.

Poder pasar la mañana bañándote y luego sentarte a comer allí, rodeado de naturaleza, es un plan difícil de mejorar.

Consejo Foodie: Si tienes pensado quedarte a comer, merece la pena reservar con antelación (sobre todo en fin de semana) y probar las carnes, porque están especialmente buenas.

Piscina natural de Segura de Toro

Muy cerca de Casas del Monte está la piscina natural de Segura de Toro, y aunque es más pequeña, tiene ese encanto de los sitios que no necesitan mucho para funcionar.

Aquí todo es un poco más reducido: menos espacio, menos capacidad y, en general, más sensación de “sitio local”.

Eso tiene su parte buena, pero también implica que el tema del aparcamiento puede ser incluso más complicado que en Casas del Monte, así que conviene tenerlo en cuenta antes de ir.

No es tampoco la mejor opción si buscas algo accesible o vas con personas con movilidad reducida, pero si encaja con tu plan, merece mucho la pena.

En nuestro caso, fue uno de esos planes que salen redondos sin complicarse: llegar por la tarde, darte un baño tranquilo cuando empieza a bajar el calor y alargar el día quedándote a cenar por la zona.

Porque sí, aunque es más pequeña, también tiene un par de restaurantes al lado que hacen que el plan sea muy completo.

Es de esos sitios que, sin ser el más espectacular, te deja muy buen sabor de boca precisamente por lo sencillo que es todo.

Piscina natural de La Granja

Muy cerca de las anteriores está la piscina natural de La Granja, y aquí sí que notamos una diferencia clara desde el primer momento: es mucho más accesible.

De hecho, tiene una rampa amplia con barandilla para entrar en el agua, con una pendiente bastante cómoda. Fue una de esas veces en las que automáticamente pensamos: “Aquí mamá sí podría bañarse sin problema”.

Y eso no es algo que podamos decir de muchas piscinas naturales.

También es más fácil en cuanto a logística.

Hay más espacio para aparcar que en Casas del Monte o Segura de Toro, lo cual en verano se agradece bastante, y además tiene un restaurante justo al lado que te permite montar un plan muy completo sin moverte demasiado.

El entorno quizá no es tan espectacular o tan metido en plena naturaleza como otras de la zona, pero aun así tiene suficientes zonas de sombra para estar a gusto incluso en los días más calurosos.

En general, es de las que recomendaríamos si buscas algo más cómodo, accesible y fácil de disfrutar sin complicaciones.

Dónde alojarse para visitar estas piscinas naturales en Extremadura

Después de visitar varias de estas piscinas, hay algo que tenemos claro: la clave para disfrutar de verdad la experiencia es tener una buena base en la zona.

En nuestro caso fue fácil porque tenemos casa en Mirabel, pero si vienes de fuera, merece mucho la pena elegir bien dónde alojarte.

Porque no se trata solo de ir a una piscina, sino de poder moverte con calma entre varias y montar un plan de varios días sin prisas.

Las mejores zonas para alojarse y tener varias piscinas naturales cerca son sobre todo el norte de Cáceres, especialmente alrededores como Plasencia, el Valle del Jerte o pueblos cercanos a estas gargantas.

Puedes ver aquí alojamientos en la zona y comparar precios según tus fechas

Dependiendo de dónde te quedes, puedes organizar rutas muy cómodas para visitar varias piscinas en pocos días.

Y eso es precisamente lo que hace que este plan merezca tanto la pena frente a otras opciones más típicas de verano.

Piscina natural de Hoyos

La piscina natural de Hoyos está en la Sierra de Gata, una zona que ya de por sí promete.

De hecho, hay tantas piscinas naturales por allí que este post seguramente se irá ampliando cuando volvamos a explorarla más a fondo.

En nuestro caso, llegamos gracias a unos amigos que tienen casa en la zona… y fue un descubrimiento total.

De todas las que visitamos, diría que es una de nuestras favoritas.

El espacio es mucho más amplio que en otras piscinas, lo que se nota mucho en la sensación general.

Puedes elegir entre zonas de césped más cómodas o partes más naturales, tipo campo, según el plan que te apetezca ese día.

Además, es de las que mejor resuelve el tema de la accesibilidad.

Tanto para llegar como para entrar en el agua está muy bien preparada, con una rampa amplia y barandilla, similar a la de La Granja.

Es otro de esos sitios donde piensas: “Aquí podría venir cualquiera y disfrutarlo”.

Pero si hay algo que terminó de redondear el día fue quedarnos a cenar allí mismo.

El restaurante El Río Terraza Grill está justo al lado de la piscina y es uno de esos sitios que elevan el plan sin complicarlo.

Cenamos de lujo, en un entorno fresco, rodeados de naturaleza y con esa sensación de “esto sí que es verano bien aprovechado”.

Un auténtico lujazo.

Piscina natural de La Cantera

La Cantera es probablemente la más distinta de todas las que visitamos.

De hecho, llegamos hasta aquí casi de rebote.

Desde la Oficina de Turismo de Alcántara nos recomendaron visitarla cuando fuimos a la zona (en un viaje en el que, por cierto, acabamos yendo al pueblo pero no al famoso carnaval de verano).

Y menos mal que hicimos caso.

Porque si hay una piscina natural que realmente impresiona a nivel visual, es esta.

Básicamente porque no es una piscina natural al uso: estás literalmente dentro de una antigua cantera.

Este lugar nació en los años 70, cuando se extrajo granito para construir la presa de Alcántara.

Con el tiempo, la excavación se fue llenando de agua hasta formar una especie de laguna de aguas cristalinas rodeada de paredes de roca que en algunos puntos superan los 50 metros.

El resultado es un sitio bastante espectacular, con un punto salvaje que no tienen otras piscinas más “acondicionadas”.

Y lo curioso es que, a pesar de lo impresionante que es, cuando fuimos (en pleno agosto y con ola de calor), apenas había gente.

No tiene restaurante ni servicios como otras, así que aquí el plan es más de ir preparado y disfrutar del entorno tal cual.

Pero precisamente por eso también tiene un encanto especial.

En cuanto al acceso, es bastante sencillo tanto para llegar como para entrar en el agua.

Se hace a través de una rampa de arena, sin barandilla, pero accesible en general incluso para personas con movilidad reducida.

Es, sin duda, una de esas piscinas que no esperas encontrarte y que se te quedan grabadas más por el entorno que por cualquier otra cosa.

Extremadura no era lo que esperaba (y por eso voy a volver)

Si algo nos llevamos de este viaje es haber desmontado por completo una idea que mucha gente tiene asumida: que Extremadura en verano no era un destino especialmente atractivo.

Después de recorrer varias de sus piscinas naturales, la sensación es justo la contraria.

Hay una forma diferente de vivir el verano aquí.

Más tranquila, más auténtica y, en muchos casos, bastante más asequible que la clásica escapada a la costa.

No es que sustituya a la playa en todos los casos.

Pero sí que abre una puerta a un tipo de viaje que, al menos en nuestro caso, no nos habíamos planteado lo suficiente.

Y lo mejor es que esto no ha hecho más que empezar.

Nos hemos dejado muchas piscinas por descubrir, especialmente por zonas como la Sierra de Gata, así que este verano volveremos para seguir ampliando la lista.

Porque al final, de eso va un poco todo esto: de encontrar sitios que te sorprenden cuando menos te lo esperas.

Si acabas yendo, nos encantará saber qué te ha parecido o si descubres alguna piscina más que merezca la pena añadir a la lista, déjanos un comentario y la visitaremos.

¡¡Estos posts se construyen mejor entre todos!!

Si te gustan este tipo de descubrimientos (lugares poco masificados, planes diferentes y escapadas que se salen de lo típico), en la NO Newsletter de Vive La Vida Roca vamos compartiendo ideas así de vez en cuando.

Sin spam, sin saturar y solo cuando realmente merece la pena.

Apúntate aquí:

Datos Básicos:

Mapa y alojamiento:Para organizar mejor la escapada, aquí puedes ver en un mismo mapa tanto la ubicación de las piscinas naturales como opciones de alojamiento cercanas para montar tu ruta con calma.

Ubicación de las piscinas:

  • Piscina natural de Casas del Monte: Garganta Ancha – Camino de la Garganta, s/n, 10730 Casas del Monte, Cáceres
  • Piscina natural de Segura de Toro: Paraje de la Garganta Grande, 10739 Segura de Toro, Cáceres
  • Piscina natural de La Granja: La Granja (Cáceres), a unos 500 metros de la N-630
  • Piscina natural de Hoyos: Ribera de Acebo – Hoyos, a pocos kilómetros de Hoyos (Cáceres).
  • Piscina natural de La Cantera: Carretera EX-117, en las proximidades del camping Puente de Alcántara, Alcántara (Cáceres).

Dónde comer cerca de las piscinas:

  • Aurora Boreal (Casas del Monte)
    Muy recomendable reservar, especialmente en verano. Carnes espectaculares y un entorno increíble dentro de la propia piscina.
  • Segura de Toro
    Varias opciones cerca de la piscina que permiten alargar el plan hasta la cena.
  • Restaurante junto a la piscina de La Granja
    Perfecto si buscas comodidad y no tener que desplazarte después del baño.
  • El Río Terraza Grill (Hoyos)
    Ideal para cenar después del baño. Buen ambiente, entorno fresco y una experiencia muy completa.

Consejos prácticos:

  • Si vas en fin de semana, madruga para aparcar, sobre todo en Casas del Monte y Segura de Toro
  • Lleva calzado cómodo, algunos accesos no son sencillos
  • Reserva restaurante con antelación en temporada alta
  • El agua suele estar bastante fría (y se agradece)
  • Respeta el entorno: muchas zonas están en espacios naturales protegidos

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