No te vamos a regalar una guía con “10 tips para viajar mejor”.
Tampoco vamos a insistirte ni a disfrazar esto de algo que no es.
Esto no es una newsletter. Y no lo decimos por hacernos las originales.
Lo decimos porque las newsletters las escribe el departamento de marketing de alguien, se envían los martes a las diez y empiezan con «esperamos que estés teniendo una gran semana».
Esto lo escribimos nosotras.
Normalmente después de haber vuelto de un sitio y haber pensado madre mía, esto tenemos que contarlo.
Lo que te va a llegar
A veces es el pueblo que nos encontramos por accidente porque nos equivocamos de salida.
A veces es que un sitio famosísimo no merece la pena y te vamos a decir por qué, con nombres.
A veces es una conversación con un camarero que nos cambió el viaje entero.
Y a veces, para qué te vamos a engañar, es una tontería que nos ha pasado en Madrid un martes.
Lo que no te va a llegar
Nada escrito para rellenar. Si no tenemos nada que contar, no te escribimos.
Nos parece lo mínimo.
Ahora la parte incómoda
Esto no le gusta a todo el mundo, y está bien que así sea.
Si lo que buscas son las diez mejores playas de Tailandia con foto de dron, hay cuatrocientas cuentas que te lo dan mejor que nosotras.
Si te molesta que alguien diga en voz alta que un destino está reventado de gente, esto te va a molestar bastante.
Pero si has llegado hasta aquí abajo leyendo, probablemente sí seas de los nuestros.
Apúntate y lo compruebas.
Si te aburre, te das de baja en un clic y no pasa nada.
No te vamos a perseguir.