Datos Básicos

  • Bilbao y Getxo: provincia de Vizcaya
  • Como llegar:
    • Desde Madrid: Por la A-1, AP-1 y AP-68. El viaje dura aproximadamente 4 horas y 15 minutos
    • Desde Vitoria: Por la N-622 y AP-68. Se tarda alrededor de 50 minutos
    • Desde San Sebastián: Por la AP-8. El trayecto dura aproximadamente 1h y 15 minutos
    • Getxo se encuentra a 15 minutos de Bilbao por la N-637 y BI-637.
  • Toda la información de tarifas y horarios del transbordador del Puente de Vizcaya la encontraréis aquí.
  • Hotel: Barceló Bilbao Nervión

Bilbao

Bilbao es una de esas ciudades que ha sufrido una transformación completa en las últimas décadas, convirtiéndose en una ciudad vanguardista, innovadora y que mira hacia el futuro teniendo al museo Guggenheim como emblema.

Vamos a descubrir esta gran ciudad que es la décima con mayor concentración de habitantes de España y con un gran número de atractivos por descubrir.

El hotel en el que nos alojamos se encuentra frente al Guggenheim y por tanto a un paso de la ría de Bilbao por lo que nuestra visita comienza aquí.

Nos acercamos al museo Guggenheim (la parte trasera es la que mira a la ría). Este edificio se construyó entre 1993 y 1997 en el emplazamiento de un antiguo muelle de uso portuario.

El diseño de Frank Gehry, dada su complejidad, necesitó de la ayuda de un software utilizado por una agencia aeroespacial.

El exterior del edificio se recubrió de 33.000 finas placas de titanio que reflejan de una forma característica la luz del sol en cada momento del día.

Podéis recorrer el museo por el exterior y ver algunas obras de Chillida, Yves Klein o Fujikp Nakaya, pero, sin duda las más reconocidas son «Mama» y «Puppy», las dos mascotas del museo.

«Mama» de Louise Bourgeois, es una gran araña de casi 9 metros de altura que representa un homenaje a su madre, que era tejedora, y pone de manifiesto la duplicidad de la naturaleza de la maternidad. La madre como protectora y depredadora al mismo tiempo.

Estas ambigüedades se ven reflejadas en esta Mama gigantesca que se sostiene sobre unas patas que se asemejan a arcos góticos pero que transmiten una vulnerabilidad difícil de expresar.

Por otro lado tenemos a «Puppy» de Jeff Koons. Aúna pasado y presente porque empleó un modelo de ordenador (la figura del perro) para crear una obra que hace referencia a un jardín clásico europeo del siglo XVIII.

Para los más curiosos, deciros que la raza del perro es un West Highland Terrier gigante y que la escultura sigue creciendo… floralmente hablando, claro.

Para visitar el museo es recomendable que saquéis las entradas con antelación para evitar colas. Os dejamos aquí el enlace.

Del Guggemheim podemos ir andando al casco antiguo de Bilbao. La distancia que nos separa son unos 20/25 minutos por la orilla de la ría, lo que lo convierte en un paseo muy agradable.

Para los más perezosos, tenéis también la opción de llegar al centro en metro o en tranvía. La línea B de metro os lleva directo en 2 paradas.

Los Jardines del Arenal son la puerta de entrada al casco Viejo o «Las Siete Calles» como lo llaman cariñosamente los habitantes de Bilbao.

Los árboles y senderos del Jardín del Arenal incitan a pasear y también a sentarse a descansar bajo la sombra de sus frondosos árboles.

A un lado de los jardines nos encontramos con la fachada del Teatro Arriaga, y enfrente, las torres de la Iglesia de San Nicolás.

Nos adentramos al casco antiguo por la calle Askao y Fueros para dirigirnos a la Plaza Nueva.

Aquí se sitúa la sede de la Real Academia de la Lengua Vasca y también un gran número de bares donde no os podréis resistir a hacer una parada en el camino para disfrutar de un pintxo con un buen txacolí. En esta plaza, los domingos se celebra un famoso mercado, así que… ¡¡seguro que si coincidís con él algo acabaréis comprando!!.

Desde aquí, podéis ir por la Calle Sombrerería hasta la Plaza de Unamuno donde encontramos una estatua en homenaje a este escritor.

Tomamos la Calle Cruz para llegar a la Iglesia de los Santos Juanes. Desde aquí ya estamos cerca de las denominadas «siete calles» que no son ni más ni menos que las primeras siete calles de Bilbao, las que miraban a la Plaza Mayor.

Nos adentramos por la Calle Somera hasta llegar a la Iglesia de San Antón, incluida en el escudo de Bilbao. Es un edificio gótico del siglo XV. Debajo de su altar es posible ver restos de la muralla original de Bilbao.

Continuando por la Calle de la Ribera llegamos al mercado del mismo nombre. Hace unos años, este edificio, sufrió una rehabilitación que le era muy necesaria.

Las 2 plantas del mercado albergan innumerables puestos de verduras, carnes, pescados… todo de la más alta calidad, así que, no os cortéis y comprad; de verdad que merece la pena.

Ahora, tomamos la Calle Belosticalle para llegar a la Catedral de Santiago. Construida originalmente como catedral gótica entre los siglos XIV y XV, fue convertida al neogótico en el siglo XIX. En su interior destacan: la nave central, el coro, el altar mayor y el claustro.

El casco antiguo de Bilbao es muy recogido y se recorre fácilmente andando, por lo que, después de visitar estos monumentos más destacados, os recomendamos que paseéis por sus calles, os tomeis algo en una taberna típica, y os sintáis como un Bilbaino más.

Ya al día siguiente, visitamos la zona del ensanche. Un proyecto que arranca en el año 1801 y que supone el salto de Bilbao más allá de los límites de la ría.

Esta expansión fue proyectada por los arquitectos Alzola, Achucarro y Hoffmayer.

Una de las principales finalidades de su desarrollo era el asentamiento de la clase adinerada de la época que levantaron gran variedad de negocios, generando mucha riqueza.

Pero, este proyecto se retrasó en tiempo y forma debido a los conflictos bélicos entre España y Francia.

Más tarde, en 1862, gracias a la aprobación de la Reina Isabel II, se inició un nuevo proyecto conocido con el nombre «Plano de las inmediaciones de Bilbao» pero, fue tomado como exagerado por la cantidad de hectáreas que abarcaba.

Después de este rechazo, retomaron el proyecto original y finalmente, las dimensiones del ensanche fueron de 150 hectáreas.

A día de hoy, el ensanche de Bilbao es un lugar comercial, social y con mucha oferta cultural.

Su calle principal es la Gran vía. Podemos recorrerla desde la Plaza Circular a la Plaza del Sagrado Corazón de Jesús.

Una parte de la Gran Vía, es peatonal, y aquí podemos encontrar edificios residenciales, empresas e instituciones de mucha importancia.

Otro lugar a destacar es la Calle Albia, también conocida como Los Jardines de Albia, con una extensión de 6.000m2.

Una de las zonas más llamativas de estos jardines son las 3 estatuas que representan a Sabino Arana, a una mujer cuyos brazos se encuentran enlazados mientras sostiene un ánfora por donde cae agua, y por último, la estatua del escritor español «Antón de los Cantares«.

Algunos edificios que llaman la atención son la Casa Natal de Sabino Arana y el nuevo Palacio de Justicia.

Otra calle muy concurrida del ensanche es la Calle Diputación, donde se encuentran edificios de interés como el Palacio de la Diputación Foral de Vizcaya y la Biblioteca Foral de Vizacaya.

Esta calle está adornada con esculturas que resultan muy llamativas, como: El busto de John Adams y la escultura de «El Caminante».

Recorriendo el ensanche encontraréis buenos sitios para comer, tanto de pintxos como lugares más sofisticados, así que aprovechad y reponed fuerzas para la tarde.

Los más futboleros no se pueden perder la visita al estadio del Athletic Club de Bilbao, San Mamés, más conocido como «La Catedral»

El estadio se renovó por completo en 2013 y cuenta con la distinción de «Estadio de Élite» otorgada por la UEFA.

Os dejamos el enlace para comprar las entradas del tour y el museo.

Y ahora, cogemos el coche para ir a la cercana localidad de getxo donde se encuentra el Puente de Vizcaya o Puente Colgante, declarado Patrimonio de la Humanidad en 2006.

Puente de Vizcaya

El Puente de Vizcaya fue el primer transbordador construido en el mundo de estructura metálica siendo el resultado de la fusión de 2 innovaciones tecnológicas diferentes:

  • La moderna ingeniería de puentes colgados por cables.
  • La técnica de grandes vehículos mecánicos accionados con máquinas de vapor.

Todo esto hace que el Puente Colgante sea una de las construcciones más sobresalientes de la Revolución Industrial Europea y de la arquitectura de hierro.

Los orígenes del puente se remontan a la recta final del siglo XIX. El objetivo que perseguía era unir las dos márgenes de la desembocadura del Nervión sin entorpecer la navegación.

Fue diseñado por Alberto Palacio, conocido por su participación en la construcción del Palacio de Cristal del Parque del Retiro de Madrid.

El ingeniero francés Ferdinand Joseph Arnodin se hizo cargo de la construcción de la obra y el empresario bilbaino Santos López de Letona financió el proyecto.

Ahora, la actividad principal del puente consiste en el transporte de viajeros y vehículos entre los dos márgenes de la ría.

El servicio funciona los 365 días, las 24 horas.

Las tarifas varían en función del horario. Os dejamos aquí un enlace con más información.

Si queréis hacer una visita más exhaustiva, existe la posibilidad de concertarlas mediante este formulario.

Durante la visita accederéis a su pasarela peatonal para observar claramente el mecanismo de funcionamiento de la barquilla, el carro, los motores…

Sea cual sea vuestra opción para visitar el Puente Colgante, seguro que os sorprenderá.

Como ahora sabéis, Bilbao es una ciudad con mucho por descubrir, moderna y llena de vida que seguro os dejará un buen sabor de boca y… ¡¡no sólo por sus pintxos!!.

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