Cofete más que una playa es un escenario cinematográfico de otro planeta. Aquí se han rodado películas como «Exodus» o «Han Solo», y… la primera vez que la ves, entiendes perfectamente por qué.

Sus 13km de longitud y 50 metros de anchura nos proporcionarán inmediatamente sensación de paz y bienestar.

La playa de Cofete, al sur de Fuerteventura, pertenece al municipio de Pájara. Pese a que es una de las áreas más visitadas de la costa Oeste de la Península de Jandía, por suerte, se encuentra en un estado casi virgen.

Llegar hasta Cofete, es… movidito. Una vez pasada la localidad de Morro Jable, decimos adiós a la carretera asfaltada para entrar en una pista de tierra por la que tendremos que circular 25km. Pero, como todo, tiene sus cosas buenas, y es que, podemos disfrutar del espectacular y único paisaje que nos rodea, el Parque Natural de Jandía.

Dentro de este espacio de 2600 hectáreas se encuentra el pico más alto de la isla (Pico de la Zarza de 807m) y crece el cardón de Jandía, especie endémica y símbolo vegetal de Fuerteventura.

Su fauna y flora cuentan con abundantes especies autóctonas, amenazadas y protegidas.

Atravesando este paraje, nos vamos acercando poco a poco al plato fuerte, pero antes, debemos detenernos en el Mirador Degollada Aguja Oveja (Sí, sí, no estáis leyendo mal, ese es su nombre).

En esta zona situada a 250 m sobre el nivel del mar, suele reinar un fuerte viento. El oleaje de la playa de Cofete en combinación con el aire, genera marusía que reduce la visibilidad. En días de calma y atmósfera limpia la posibilidad de visión alcanza casi la totalidad de la costa occidental de Fuerteventura hasta la zona de El Cotillo.

Unos metros antes de llegar al aparcamiento de Cofete, veréis un desvío que indica «Casa Winter». Esta casa esta rodeada de todo un halo de misterio que incluye submarinos nazis, pasadizos secretos e incluso explosiones. Os dejamos aquí su web por si queréis saber más de esta inquietante mansión.

Una vez dejamos el coche en el aparcamiento de Cofete, nos llama la atención lo que parece la entrada a un cementerio del Lejano Oeste. Seguro que a vuestra mente está llegando ahora la imagen de un muro de piedra con una cruz. ¿A que sí?. Pues, precisamente, eso es lo que nos encontramos… un camposanto a pie de playa donde de las tumbas no hay casi rastro; apenas montoncitos de piedras que sujetan cruces de madera semienterradas, sin fechas ni nombres. Fue construido en el s. XIX por los lugareños como alternativa a trasladar a los difuntos en dromedario hasta la iglesia de Pájara, a 40 kilómetros, como se hacía hasta entonces.

Y ahora así, vamos con el plato fuerte. La playa de Cofete.

Poco podemos decir de ella que no se haya descrito ya. Deja sin palabras ,impresiona. Sus dimensiones, el entorno, la costa y el paraje salvaje en el que se encuentra hacen de esta playa un lugar de ensueño. Sus 13 kilómetros de largo le dan una sensación de infinito que entremezcla el dorado de la arena con el ocre o rojizo de las rocas volcánicas. Sin embargo, las olas baten fuerte no estamos ante un remanso de paz. Cofete es ventosa y el oleaje es fuerte. Perfecto para el surf pero más complicado para las familias. Así que, mucha prudencia en el baño.

Os recordamos que esta playa es virgen, está alejada de la civilización y no tiene ningún tipo de servicio. Únicamente, la cercana aldea de Cofete tiene un restaurante, pero no encontraréis nada más que eso. Por lo que, si vais a pasar el día tendréis que llevar vosotros todo lo necesario.

Ahora sólo queda poner todo de nuestra parte para que este entorno se mantenga así durante muchos, muchos años.

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