Datos Básicos:

  • Cómo llegar desde:
    • Madrid: Por A6 y M600, duración aproximada 50min
    • Segovia: Por AP61, AP6 y M600, duración aproximada 50min
    • Ávila: Por CL 505 y M505, duración aproximada 55min
  • Alojamiento: Hotel Los Lanceros *** San Lorenzo de El Escorial
  • Visita monasterio de San Lorenzo de El Escorial: Podéis consultar toda la información de horarios y precios, compra de entradas y visitas guiadas en esta web.
  • Paseos en Burro en Robledondo con «A ritmo de Burro»

Todo lo que esperas y lo que no de El Escorial y alrededores

La Comunidad de Madrid guarda algunos lugares Patrimonio de la Unesco que son perfectos para hacer una visita de fin de semana. En esta publicación contamos todo lo que esperas y lo que no de El Escorial y alrededores. Además del majestuoso Monasterio, os encontraréis diversos planes para disfrutar de una escapada perfecta a pocos kilómetros de Madrid.

Llegamos a San Lorenzo de El Escorial a media tarde, desde Madrid es un viaje muy cómodo, pero hay que tener en cuenta que, dependiendo del día, podéis encontrar bastante tráfico en la carretera.

El Hotel los Lanceros se encuentra en la calle Calvario, muy próximo a los lugares de interés de la localidad. Hay la posibilidad de dejar el coche en el parking, pero nosotros optamos por aparcarlo en la calle.

Aprovechamos que caía la noche para dar un paseo por el centro viendo las luces de Navidad, el Belén de la casa de la Cultura y el Misterio de la Plaza del Ayuntamiento. Es especialmente interesante porque las figuras son de tamaño real y forman parte de un completo Belén que se ubica por las diferentes plazas del pueblo. Este año, por la situación que tenemos, sólo se pueden ver las de la Plaza del Ayuntamiento. Aun así nos quedamos con las ganas de volver en otra ocasión a verlo al completo.

Y, lo que no puede faltar en un paseo por la tarde por San Lorenzo de El Escorial son los famosos picatostes con chocolate. Hay diversos sitios donde poder degustarlos, pero os recomendamos la cafetería del Hotel Miranda y Suizo, ya que tiene un encanto especial.

El primer lugar donde nos dirigimos al día siguiente fue al Monasterio. Es importante que tengáis en cuenta que si queréis realizar la visita con calma y ver también los jardines echaréis toda la mañana.

La entrada está situada en la llamada Plaza de la Lonja, que bordea parte de la fachada del edificio por la parte oeste y norte y, que también forma parte del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el 2 de noviembre de 1984 coincidiendo con el cuarto centenario del fin de su construcción.

Pero ¿sabéis por qué Felipe II decidió levantar este majestuoso edificio? Los motivos principales fueron 2, conmemorar la victoria de la batalla de San Quintín frente a los franceses en 1557 y como gran monumento funerario haciendo honor a la dinastía Habsburgo y la Casa de Austria española.

Tampoco fue casual la elección de la ubicación ya que Felipe II quería una zona fresca para pasar los veranos y, también, porque la piedra necesaria para la construcción procedía de la propia Sierra de Guadarrama.

Pero, como siempre, en torno a las grandes obras siempre hay algunas leyendas. Se dice que el Rey eligió este lugar al conocer una antigua fábula según la cual Lucifer vivió en las faldas del Monte Abantos, muy próximo al monasterio, en los días que transcurrieron entre que fue expulsado del cielo y fue desterrado a los infiernos. En estos días Lucifer, crearía siete puertas para acceder a las tinieblas y, se dice, que una de ellas estaría en el Monasterio de San Lorenzo.

El arquitecto que iniciaría las obras en 1563 fue Juan Bautista de Toledo pero falleció a los pocos años. Sería Juan de Herrera, su discípulo, el que heredaría el encargo de Felipe II y con el que se finalizaría la construcción del Monasterio. Lo que dio lugar a un estilo propio, la arquitectura herreriana.

Felipe II fue participe activo durante los 21 años que duraron las obras de construcción, viajando con frecuencia para supervisar que todo estuviera bajo control.

Ahora que ya conocéis el porqué de esta construcción vamos a “entrar” en el Monasterio que, a pesar de lo que indica su nombre, también fue Residencia Real que incluiría un panteón. Recordaros que dentro del edificio no se pueden hacer fotos ni grabaciones.

Como ya os hemos comentado, si queréis verlo con tranquilidad y observando los detalles, estaréis un buen rato. Son muchas estancias las que se pueden visitar, así que creemos que lo mejor es que las descubráis por vosotros mismos, aun así, vamos a hablaros escuetamente de las que no os podéis perder.

Comenzamos con la basílica, que está ubicada en el centro y entorno a la cual se encuentran el resto de salas y dependencias. Su planta es de cruz griega con 3 naves, construida por Juan de Herrera en estilo renacentista.

Su gran cimborrio está inspirado en la cúpula del Vaticano, llegando a los 92m de altura y 17 de diámetro, sin duda toda una obra de arte.

Una de las salas que más nos llamó la atención fue la biblioteca.  El “Salón Principal” o “Salón de Impresos” es lo que podemos visitar.

Está situada en la entrada principal. De planta rectangular y un gran número de ventanas y balcones hacen que la luz inunde todo el recinto añadiéndole aún más vistosidad.

Nada más entrar los ojos se nos van hacia los frescos de la bóveda para los que Tebaldi, su autor, se inspiró en los de la Capilla Sixtina. Especialmente interesantes son las pinturas que representan las 7 artes liberales en forma de mujeres.

En los laterales de la sala se ubican las estanterías del s.XVI; elaboradas con diferentes variedades de maderas creando un bonito contraste de color. Los ejemplares están ordenados por temática y tamaño pero, curiosamente, se encuentran con el canto dorado de las hojas hacia fuera en vez de con el lomo

La riqueza de esta biblioteca es incalculable, ya que cuenta con más de 500 incunables, unos 400 manuscritos y más de 40.000 ejemplares en diferentes lenguas.

Desde aquí nos vamos a otra de las salas que no podéis dejar de visitar, la Sala de Batallas. Esta galería de 50m comenzó a pintarse en 1584 y no se terminaría hasta 6 años después. En las paredes laterales podemos ver frescos con imágenes de diferentes contiendas con la función de exaltar las victorias de Felipe II en los campos de batalla. En la bóveda podemos ver una decoración con motivos vegetales, animales y formas muy típico del Renacimiento.

Por último, destacamos los dos Panteones Reales, el de los Reyes del S.XVII y el de los Infantes del S.XIX.

El Panteón de los Reyes es el lugar donde reposan los restos de todos los reyes de España desde Carlos V, exceptuando a Felipe V y Fernando VI. El primer diseño de este panteón fue de Juan de herrera en el que predominaría el granito al igual que en el resto del edificio. Sería Felipe III el que encargaría que se recubriera de mármoles y bronce.

El Panteón de los Infantes fue ordenado construir por Isabel II en el s.XIX como lugar de sepultura de los hijos de los Reyes no primogénitos. Está conformado por 9 salas de las cuales destaca la quinta donde está enterrado el infante Don Juan.

Ya en el exterior os recomendamos dar un paseo por los jardines y por el Bosque de la Herrería. Es una zona muy popular para pasar el día cuando hace buen tiempo. Para llegar a “la Silla de Felipe II”, otro de los lugares más populares de la zona, se puede hacer caminando o en coche. Si vais en coche lo más recomendable es dejarlo al lado de la ermita de la Virgen de Gracia y continuar caminando unos 15 minutos.

Esta zona recibe este nombre porque, según dice la leyenda, el rey Felipe II subía hasta este lugar para supervisar las obras del monasterio. Lo que encontramos es una gran piedra de granito en la que hay esculpidos unos “asientos”. Nos atreveríamos a decir que es una de las mejores vistas de la Comunidad de Madrid, así que aprovechad para respirar aire puro y tirar unas cuantas fotos y selfies.

Nos imaginamos que después de la visita al Monasterio y la pequeña subida a la “silla” os habrá entrado hambre. En torno a la calle Floridablanca hay un gran número de lugares donde comer. Sin duda, el más famoso es el Charolés eso sí, no es apto para todos los bolsillos.

Después de comer y antes de que anochezca una buena opción es dar un paseo por el monte Abantos. Hay que seguir una pista forestal en la que encontraremos diversos miradores desde donde sacar unas increíbles fotos de toda la zona. Al final, llegaremos al alto de Abantos que es la frontera natural entre Castilla León y Madrid

Los meses en los que hay más gente lo mejor es dejar el coche en el parking que se encuentra en la Avenida Carlos Ruiz. Desde aquí caminando hay unos 15 minutos hasta el inicio de la pista.

A Ritmo De Burro

A la mañana siguiente nos dirigimos a Robledondo, un pequeño pueblo a unos 20min en coche, para realizar un paseo en burro por la sierra con “A ritmo de burro”

Os recomendamos que si vais en invierno llevéis ropa de abrigo, ya que las temperaturas son muy bajas.

Casi, es nuestro anfitrión y el creador de esta idea tan original, tanto, que es el único en España que hace paseos en burro. Él mismo cría la raza de burros zamoranos que utiliza para los paseos y sólo hay que ver el porte que tienen para saber con el cariño y la dedicación que los cuida.

Las rutas son totalmente personalizadas ya que no se hacen en grupo, la duración es algo más de 1h y durante todo el recorrido Casi va contando curiosidades de la zona y de sus burros.

Nosotras habíamos hecho anteriormente rutas a caballo, pero esto no tiene nada que ver. Es una experiencia 100% recomendable con la que disfrutaréis enormemente de la naturaleza y de estos animales tan desconocidos y a la vez tan mágicos.

Agradecemos enormemente a Casi su atención y amabilidad ¡es una experiencia que repetiremos!

Después de comer en un pequeño bar típico del pueblo nos dirigimos a la cercana cascada o chorrera del Hornillo que está en dirección a Santa María de la Alameda.

Antes de cruzar el río de la Aceña, a la derecha encontraréis un parking donde estacionar el coche. Desde aquí, parte el sendero que llega a la chorrera. Esta es una ruta fácil que se puede hacer con niños.

El sendero está muy bien señalizado y en aproximadamente 30min se llega al salto de agua. Todo el camino discurre paralelo al arroyo del Hornillo y por un bosque de pinos.

Ya en la chorrera y, dependiendo del tiempo que tengáis, podéis volver hasta el parking por el mismo camino o seguir el sendero completando la ruta circular de unos 4,5km.

Después de esta ruta cogemos el coche ya con dirección a Madrid, con la certeza de que muchas veces no conocemos lo que tenemos en nuestra propia comunidad…

¿Conocéis algún lugar interesante de la Comunidad de Madrid? ¡esperamos vuestros comentarios!.

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