Datos Básicos:

  • Dirección: Centro de Recepción de Visitantes. Carretera MA-5403, cruce de las Atalayas, 29550 Ardales, Málaga.
  • Aparcamiento: En la misma explanada del Centro de Recepción de Visitantes.
  • Compra de entradas: https://reservas.caminitodelrey.info/ . Os recomendamos reservar con bastante tiempo de antelación a la visita sobre todo en festivos, puentes y época de verano ya que las plazas son limitadas y hay mucha afluencia de visitantes

Un poco de historia…

La provincia de Málaga es conocida mundialmente por su clima y por sus playas, y ahora, cada vez más, por el famoso Caminito del Rey. Pero, antes de nada vamos a contaros brevemente los orígenes de este camino real.

El Desfiladero de los Gaitanes esta situado en la parte occidental de la Cordillera Bética. En su conjunto el cañón cuenta en ciertos sectores con paredes de más de 300 metros de altura y con anchuras menores a 10 metros.

En la zona del Desfiladero de los Gaitanes existen una veintena de cavidades, algunas de ellas colgadas varias decenas de metros por encima del curso del río, y, cuya evolución se ha visto afectada por el progresivo encajamiento del río Guadalhorce, que ha ido profundizando el desfiladero en sucesivas etapas.

El Caminito del Rey es una senda aérea construida en las paredes del Desfiladero de los Gaitanes. Es un camino adosado al citado desfiladero con una longitud de 3km, con una anchura de apenas 1 metro y a una distancia media de 100 metros sobre el río.

Se inicia en el término municipal de Ardales y concluye en El Chorro (Álora).

Este sendero se construyó porque la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro (propietaria del Salto del Gaitanejo y Salto del Chorro) necesitaba un acceso entre ambos saltos de agua para facilitar tanto el paso de los operarios de mantenimiento como el transporte de materiales y vigilancia de los mismos.

Las obras se iniciaron en 1901 y concluyeron en 1905. El camino comenzaba junto a las vías del tren y recorría todo el desfiladero.

Para inaugurar esta gran obra, el Rey Alfonso XIII se desplazó hasta allí en 1921 y cruzó el camino. Fue a partir de entonces cuando las gentes comenzaron a denominar a aquel camino como «Caminito del Rey», nombre que se mantiene en la actualidad.

Como llegar

Para llegar al Caminito del Rey os recomendamos hacerlo en coche.

Desde Málaga hay que coger la A-357 hasta Ardales y tomar el desvío a los embalses de Ardales por la MA-5403. Desde Málaga al Caminito hay unos 60km.

Si venimos desde Antequera podemos acceder dirección Campillos por la A-384 hasta los pantanos de El Chorro por la A-357 y MA-451 en el termino municipal de Ardales. Esta ruta son unos 55km.

Hay parking gratuito en la explanada del Centro de Recepción de Visitantes. Lo recomendable es llegar 1 hora antes del comienzo de la ruta ya que hay que caminar 20 o 45 minutos (dependiendo del sendero que escojáis) para llegar al punto de control de entradas. Aquí hay que estar 20 minutos antes para que nos proporcionen los cascos de seguridad. Sí, hay que ir con casco.

La ruta del caminito es lineal. Para volver al aparcamiento, una vez finalizado el recorrido, tendremos que coger uno de los autobuses que nos proporciona la organización. Estos autobuses tienen un coste de 1,55€.

Recomendaciones para la visita

  • Agua o cualquier tipo de bebida energética
  • Chocolatinas, barritas energéticas, frutos secos y fruta.
  • Crema de protección solar y gorro, sobre todo en verano.
  • Ropa apropiada a la temporada en la que se realice el recorrido, y, sobre todo, calzado cómodo.
  • Si la visita os coincide con la hora de comer, una buena opción es llevar bocadillos porque una vez iniciado el recorrido no se puede volver hacia atrás y tampoco hay ningún lugar donde comprar nada.
  • Durante el recorrido tampoco hay aseos, así que… ¡¡cosa importante a tener en cuenta antes de empezar!!
  • Debido a la duración del recorrido y a la existencia de tramos con acusado desnivel, hay que contar con cierta preparación física (a ver, no hace falta ser alpinista ni estar preparado para las olimpiadas pero sí hay que estar acostumbrado a andar largas distancias por el campo). Tampoco es muy recomendable para quien padezca o crea padecer de vértigo (las pasarelas son estrechas, hay una importante altura y se atraviesa un puente colgante).
  • Al ser una actividad desarrollada en un medio natural rodeado por montañas, pueden producirse pequeños desprendimientos de roca por lo que se debe estar atento a los mismos.

La Visita

Como hemos dicho anteriormente se trata de un recorrido lineal, no circular, en sentido único y descendente de norte a sur. Empieza en el término municipal de Ardales y acaba en el de Álora.

Este recorrido es de casi 8km, empleándose un promedio de 3 a 4 horas.

Hay delimitadas 8 partes en este recorrido:

  1. Zona de recepción: Parada del autobús lanzadera/parking, restaurante y kiosko.
  2. 2 zonas de acceso: La senda y la pista de Gaitanejo (2,7 o 1,5km según el recorrido elegido)
  3. Caseta de recepción de visitantes y embalse de Gaitanejo.
  4. Primer Cañón: Desfiladero de Gaitanejo.
  5. Segundo Cañón: El Tajo de las Palomas.
  6. El Valle del Hoyo
  7. Tercer Cañón: Desfiladero de los Gaitanes.
  8. Tramo final.

Para no extendernos mucho y ya que podéis disponer de toda la información ampliada para vuestra visita en http://www.caminitodelrey.info, nosotras vamos a contar nuestra experiencia desde el Primer Cañón hasta el Tercer Cañón o Desfiladero de los Gaitanes (puntos del 4 al 7)

Primer Cañón

Tras pasar los tornos de entrada nos encontramos con este primer desfiladero, el de Gaitanejo, con apenas 10m de ancho. Aquí, ya podemos observar la acción erosiva del agua y del viento.

Uno de los aspectos más espectaculares del desfiladero, es el conjunto de pequeñas cavidades que hay en las pareces y que llegan hasta el fondo del río.

Hay un punto donde la estrecha pasarela se ensancha en un semicírculo con barandilla, a modo de pequeño mirador, que permite mirar hacia abajo sin peligro.

En esta zona es fácil de ver lo que queda de la primitiva pasarela construida en cemento y los railes del tren.

Si levantamos la vista podremos ver también los restos del antiguo tendido eléctrico y unos anclajes de hierro en la roca en forma de «U» utilizados para el antiguo cableado de las pasarelas que permitía la iluminación nocturna.

Segundo Cañón: El Tajo de las Palomas

Tras pasar una curva pronunciada encontramos el segundo cañón. El Tajo de las Palomas tiene ese nombre porque habitan en él una colonia de palomas bravías.

Os sorprenderá el enorme talud de contención que hubo que realizar tras el descarrilamiento del ferrocarril.

Subiendo unos cuantos peldaños, se accede a uno de los puntos privilegiados por sus vistas.

Un estrecho y serpenteante mirador desde el que podemos apreciar a la izquierda lo ya recorrido del primer cañón, y a la derecha, el inicio del Tajo de las Palomas.

Seguimos avanzando por un tramo de escasa dificultad hasta llegar a otro mirador, el Puente del Rey.

Este puente debe su nombre a que fue cruzado por el monarca Alfonso XIII tras bajarse del apeadero situado allí mismo.

Podemos observar aquí un gran desarenador, estructura que sirve para retener la arena y sedimentos que traen las aguas del canal en superficie y evitar que lleguen a la Central Hidroeléctrica.

En este lugar podemos hacer una parada para descansar en un banco y observar Puente del Rey o el vuelo de los buitres. Además… ¡ya hemos realizado una importante parte del recorrido!

El Valle del Hoyo

El agua del río se remansa y entra en un gran espacio natural con una frondosa vegetación que no deja de sorprender al visitante por el color verde de su bosque de pinos y la claridad del agua del río. Es la entrada al Valle del Hoyo que se irá abriendo en un paisaje muy diferente hasta vislumbrarse al final de la depresión el último cañón, el Gran Gaitán.

La senda sigue bajando de forma sinuosa.

Podemos obsevar el meandro del río y el Peñón de Cristo al frente.

A partir de este punto la estrecha senda realiza una larga y pronunciada bajada, hasta llegar a un talud vegetal o gran malla negra para evitar el deterioro de la ladera y de donde surge un muro de raíces y vegetación.

Muchas de las plantas que se ven a lo largo de este recorrido están protegidas, y, algunas, en peligro de extinción por su extrema singularidad. Es el caso de: la Rucapinos africana, Sarcocapnos baetica (zapatitos del señor), Campanula Mollis (campanilla de roca), Chaenorhinum rubrifolium o Cytisus Moleroi (escoba).

Llegados a este punto podemos descansar unos minutos, beber agua, y tomar un tentempié. Aún falta por cubrir más de la mitad del recorrido y unos minutos de descanso, a la sombra, no vienen nada mal.

Tercer Cañón: Desfiladero de los Gaitanes y Pared Sur

El acceso al tercer cañón se realiza por un tramo de pasarelas colgantes que va serpenteando por las paredes. Se trata de un recorrido mucho más aéreo y estrecho que bordea todo el Desfiladero de los Gaitanes.

Tiene una longitud de 800 metros con paredes de 250 metros sobre nuestras cabezas y más de 100 metros sobre el nivel del río hasta llegar al acueducto y Puente Colgado.

¿Te gusta la aventura? El Caminito del Rey es para ti

En el recorrido soprenden dos columnas calizas que marcan la entrada al desfiladero.

El paso por las nuevas pasarelas permite también mirar entre las tablas los restos del antiguo Caminito del rey, muy deteriorado tras más de un siglo de vida.

Siguiendo el recorrido nos adentramos al superar unos escalones en el «Recodo del Gran Gaitán».

La pared presenta un color ocre arcilloso, consecuencia de la «tierra rossa» procedente de la erosión del interior de las cavidades. En alguna de ellas, se han encontrado vestigios del periodo de Bronce.

¿Te gusta la aventura? El Caminito del Rey es para ti

La alta mole rocosa del Cerro de San Cristóbal con sus grandes oquedades a modo de nichos naturales son conocidas como «Hornacinas de San Cristóbal» que vienen sorprendiéndonos desde la entrada de la pasarela en distintas perspectivas.

Pero es al situarnos en el Balcón de Cristal, desde donde las podemos admirar de una forma más detallada, pues las tenemos justo enfrente.

La mole rocosa es conocida también por «Tajo de las Tres Cruces» o «Tajo de los Tres Techos» por los escaladores.

Si tenéis buena suerte podréis ver a escaladores ascendiendo por algunas de las vías que llegan hasta la cima. La impresión que se siente es enorme, pero por supuesto no igualable a la adrenalina que debe recorrer el cuerpo de estos deportistas.

¿Te gusta la aventura? El Caminito del Rey es para ti

El Balcón de Cristal sobresale de un espolón rocoso y de la propia pasarela. Es una prueba de vértigo para muchos visitantes, sobre todo al pisar el suelo de cristal porque parece que estás suspendido sobre el vacío.

Un cartel aconseja por seguridad no estar más de 4 personas, aunque las pruebas de carga se han hecho con un peso muy superior.

Abandonando el Balcón de Cristal hay que recorrer un largo tramo para tomar una curva donde se divisa «la Sabina marítima centenaria». Lo curioso, y casi inexplicable, de esta Sabina es que ha crecido literalmente en las rocas, habiendo sobrevivido durante cientos de años en unas condiciones extremas.

Unos metros antes, justo debajo del cable pasamanos, está la huella de un ammonite que es un molusco cefalópodo de los mares del Devónico (400 m.a) hasta finales del Cretáceo (65,5 m.a)

El fósil, protegido por una placa de metacrilato, confirma que este lugar estuvo sumergido durante esos periodos geológicos.

A partir de aquí un tramo angosto desemboca en La Falla Chica y su vértice en V propiciado por los plegamientos nos hará cambiar de sentido.

Saliendo del vértice , la pasarela continua sinuosamente hasta doblar una curva y encontrarnos con el Puente del Acueducto.

Esta obra costó 30.000 pesetas de las de 1904, vamos, un dineral de la época, y además de ser utilizado para el trasvase de agua, también servía para el paso de personas que utilizaban el Caminito del Rey.

Ya nos queda poco para llegar al famoso puente colgante, sólo subir unos peldaños de madera.

¿Te gusta la aventura? El Caminito del Rey es para ti

Esta pasarela a 105 metros de altura y una longitud de 35 metros, está anclada con unos largos tirantes de pared a pared.

Estas características le confieren una gran sensación de vacío al mirar hacia abajo, también aumentada por el suelo calado del puente, que permite apreciar directamente el abismo y, a veces, las «mariposas del agua» ¿Que qué es esto? Pues la forma que tenían los lugareños de llamar a las gotas de agua que caían al vacío reflejadas por el sol.

Si el equilibrio os lo permite, desde aquí también podréis ver el vuelo de los buitres.

Para vuestra seguridad, decir que el puente fue sometido antes de su inauguración en 2015 a pruebas de carga de hasta 50.000 Kg.

Y bien, nos vamos acercando al final de este espectacular recorrido.

El último tramo del caminito se realiza a través de escaleras y una pasarela colgada.

¿Te gusta la aventura? El Caminito del Rey es para ti

Mirando hacia abajo veréis la nueva Central Hidroeléctrica del Chorro.

La pasarela os llevará a un pequeño recodo con 2 bancos para descansar antes de subir las empinadas escaleras que salvan el puente y el túnel del ferrocarril, para acabar después en una puerta con torno que da acceso a la salida.

¿A que no sabéis que estas paredes verticales, el trazado del ferrocarril y algunas otras zonas han sido llevadas a la gran pantalla con actores de renombre internacional?

Una de estas películas fue «El Coronel Von Ryan» cuyo título original es «Von Ryan’s Express» dirigida por Mark Robson en 1965 y protagonizada por Frank Sinatra, Trevor Howard y una joven Rafaella Carrá

En resumen, el Caminito del Rey es una joya en todos los sentidos que no podéis dejar de visitar.

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