Datos básicos:

  • Fechas: 17-19 de enero de 2020
  • Alojamiento: Hotel Villa de Ábalos***
  • Visita a bodegas: Muga y Eguren Ugarte

El alojamiento:

Para esta escapada a La Rioja escogimos El hotel Villa de Ábalos*** se encuentra en la localidad que le da nombre, a unos 20km de Haro, 30km de Logroño y 50km de Vitoria-Gasteiz.

Se trata de un alojamiento boutique ubicado en el centro de Ábalos y fácilmente accesible en coche, cuenta con parking gratuito, lo que siempre es una ventaja.

Este hotel está en total sincronía con el resto del pueblo, ya que sus elementos principales son la piedra y el forjado. En su interior podemos encontrar zonas comunes como la biblioteca, con temática vinícola , o un antiguo huerto perfecto para los días de verano. También, podemos disfrutar de su magnífico restaurante donde la gastronomía local es la estrella. La media pensión, en esta ocasión, es una buena opción, ya que en la cena tendréis para elegir cuatro primeros, cuatro segundos y cuatro postres en los que hay una mezcla perfecta de tradición e innovación. El alojamiento también dispone de un bar donde podéis maridar los vinos de su propia bodega con unos pintxos, aperitivo característico de esta zona.

Para más información podéis entrar en https://hotelvilladeabalos.com/

Hotel Villa de Ábalos

 

La escapada:

El fin de semana lo comenzamos visitando Haro y las bodegas Muga, uno de los exponentes del enoturismo de La Rioja.

Lo más recomendable para visitar la bodega es llevar concertada la cita por su web https://www.bodegasmuga.com/ . El precio de la visita son 15€ por persona. Pero antes de adentrarnos en el mundo del vino, nos gustaría hablaros un poco de la localidad de Haro.

Haro:

Esta localidad se encuentra ubicada en la frontera con la provincia de Álava, siendo el río Ebro el que crea la división natural entre las dos provincias. Lo primero que recomendamos es acudir a la oficina de turismo que se ubica en la Plaza de la Paz donde os podrán proporcionar toda la información que necesitéis tanto de la propia localidad como de diferentes puntos de interés de La Rioja.

Lo que no os podéis perder es la subida al Mirador de la Atalaya desde donde podréis ver unas hermosas vistas de toda la comarca vitivinícola de Haro. Otro de los detalles curiosos de esta localidad es que hasta en las confiterías las trufas son… ¡al vino!. No dejéis de probarlas.

La Rioja: Ruta de Fin de Semana

Después de este pequeño repaso por la localidad de Haro nos sumergimos en el mundo del vino de la mano de bodegas Muga.

Bodegas Muga:

Estas bodegas se encuentran en el barrio de la estación (Haro) ubicado al otro lado del río Tirón. Las reconoceréis fácilmente por su entrada con un campanario.

Al entrar en el hall principal lo primero que nos llama la atención es el árbol genealógico. Ya son tres generaciones los que siguen la tradición del vino que comenzó en 1932. También se encuentran en este espacio la tienda y un bar dedicado al vino, como no podría ser de otra forma. La visita guiada comienza en este hall y tiene una duración aproximada de una hora u hora y media, durante las cuales, recorreremos las diferentes zonas de la bodega y nos explicarán las fases del proceso de la elaboración del vino; desde la recogida de la uva hasta el final del proceso que es el embotellado. Cabe destacar que son las únicas bodegas de La Rioja con tonelería propia. ¿Sabéis lo que es? Nos imaginamos que sí, pero por si acaso tenemos algún [email protected] esto significa que son ellos mismos los que fabrican sus propios barriles.

Estos vinos están incluidos dentro de la D.O. Rioja, y, para que esto sea así tienen que cumplir una serie de requisitos que también nos explican durante la visita. Para finalizar el recorrido pasamos a la sala de catas donde probamos un vino blanco y un crianza excepcionales. Después de la experiencia gustativa, nos vamos directos a la tienda. No os podéis marchar de aquí sin llevaros al menos una botella Muga de recuerdo.

Bodegas Muga

La próxima parada de esta escapada son los Monasterios de Suso y Yuso a los que nos dirigimos al salir de las bodegas.

Santo Domingo de la Calzada:

Como la hora de comer se acercaba, decidimos parar en Santo Domingo de la Calzada para disfrutar de esos fabuloso pintxos. En la Avenida de la Constitución tenéis una gran variedad de opciones, desde restaurantes con menús a bares y tabernas para tomar unos «zuritos» ¿Sabéis lo que es, no?

 

Después de esta parada para reponer fuerzas hicimos una visita a la localidad. Lo más destacado es la Plaza Mayor, aunque su nombre real es Plaza de España, se tiene constancia que ya existía en la Edad Media; y la Catedral situada en la Calle Cristo s/n. Este templo comenzó a construirse en el siglo XII y lo último que se añadió fue la cripta donde se recogen las reliquias de Santo Domingo. Pero sin duda, lo más curioso es que… ¡hay animales en el interior de la iglesia!. Sí, sí, como lo estáis leyendo, un gallo y una gallina ni más ni menos. ¿No os suena el dicho popular «En Santo Domingo de la Calzada donde cantó la gallina después de asada?». Para que no os quedéis con ganas de conocer esta leyenda relacionada también con el Camino de Santiago os dejamos el siguiente enlace: https://lariojaturismo.com/articulo/la-leyenda-del-gallo-y-la-gallina-de-santo.

Monasterios de San Millán:

La Rioja: Ruta de Fin de Semana

A media tarde nos dirigimos a los Monasterios de San Millán; hay dos, el de Yuso que es «el de abajo» y el de Suso que es «el de arriba». Estos monasterios son conocidos debido a que con la cuna de dos de los idiomas de la Península Ibérica, uno es el castellano y el otro… ¿cuál pensáis que podría ser? Pues sí, es el euskera.

Se cree que hace aproximadamente 1.000 años un monje se interesó por un códice escrito en latín. Él mismo fue tomando notas para comprenderlo, aclarar los significados… estas notas son las Glosas Emilianenses

Pero, lo más interesante, es que estas glosas están escritas conscientemente a semejanza del habla que por entonces utilizaban los ciudadanos siendo así el primer escrito de la literatura española. Por esto, entre otros motivos, este conjunto monástico es Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Para hacer la visita, lo más recomendable es realizar una reserva previa, ya que todas las visitas son guiadas y en temporada alta suele haber un número elevado de turistas, especialmente en el Monasterio de Suso. Para la reserva de entradas y más información de interés podéis visitar la web oficial de los monasterios: http://monasteriodesanmillan.com/

La visita la comenzamos en el monasterio de abajo, el de Yuso, que es el más moderno, pero no creáis que es de ayer, data de los siglos XVI-XVII, perteneciendo a los frailes Agustinos Recoletos.

Aquí podemos ver el facsímil del códice del que os hemos hablado anteriormente, donde se observa un texto escrito en latín y al lado las Glosas Emilianenses escritas en castellano y euskera. La Rioja: Ruta de Fin de Semana

Durante la visita también nos enseñan: el claustro, la iglesia, el trascoro, la sacristía (donde os llevaréis una grata sorpresa en forma de pintura) y el refectorio.

La visita completa dura aproximadamente una hora, si no os pasa lo que a nosotros, que se nos fue la luz y tuvimos que improvisar con las linternas de los móviles para poder continuar la visita…

Al salir tenemos que montarnos en un minibus que sale de la explanada de los aparcamientos para poder llegar al monasterio de Suso «el de arriba» ya que no es posible acceder mediante vehículo particular. Tras unos 10 minutos de recorrido llegamos a este lugar en el que al observar el paisaje y notar el silencio que nos rodea es fácil transportarnos al siglo VI, época de la que data el monasterio. Un dato importante es que en este monasterio vivieron San Millán (Patrón de Castilla y Coopatrón de España) y Gonzalo de Berceo uno de los principales representantes del Mester de Clerecía.

Al entrar lo primero que nos encontramos son los sarcófagos de los 7 infantes de Lara, que, a lo mejor, conocéis de las leyendas medievales, pero si no lo conocéis y tenéis curiosidad por saber quienes eran aquí os dejamos un enlace.

Si os fijáis en la pared que está justo en frente de los sarcófagos descubriréis algo muy curioso; pequeños dibujos como un castillo, una persona con un escudo, la estrella de David y algunas inscripciones… ¡son verdaderos grafitis medievales! y se cree que fueron realizados por los primeros peregrinos que se dirigieron al monasterio.

Ya en el interior observamos que el monasterio está formado por varias cuevas y por una sucesión de ampliaciones visigodas, mozárabes y románicas.

Al salir del monasterio comenzó a diluviar por lo que regresamos a Ábalos a disfrutar un poco más de sus pintxos y gastronomía local.

 

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