Datos Básicos:

  • Cómo llegar desde Madrid:
    • Autobús: 337 con salida desde Conde de Casal. Os dejamos aquí los horarios.
    • Coche:
  • Dirección: Avda. del Generalísimo, 32-34. Valdelaguna.
  • Horario de tienda: Sábados, domingos y festivos de 10:00 a 14:00 h.
  • Visitas guiadas a la bodega y museo: Previa reserva en los teléfonos 91 893 71 72/639 67 31 70/689 46 00 60.
  • Correo electrónico:  [email protected]
  • Otros servicios que ofrecen: Presentaciones de empresa, visitas de incentivos, regalos de empresa personalizados, degustar unos aperitivos en el museo, contratar un catering, etc.

En esta ocasión nos adentramos en el enoturismo madrileño de la mano de Bodegas Pablo Morate.

Cuando estábamos seleccionando qué bodegas visitar, tuvimos claro que una de ellas seria esta y… ¡¡no nos equivocamos!!. Pero… antes de meternos en materia, queríamos dar las gracias a David y a Pablo por su amabilidad y su buen hacer. Buen hacer que nos permite disfrutar de unos vinos excepcionales.

Y ahora os preguntamos… ¿Blanco, Tinto o «Morate»? Visitamos sus bodegas en Valdelaguna.

¿Blanco, Tinto o «Morate»? Visitamos sus bodegas en Valdelaguna

¿Sabíais que Madrid tiene su propia Denominación de Origen Protegida? Sí, sí, no hace falta irse a La Rioja o a la Ribera de Duero para encontrar excelentes vinos.

Fue creada en 1990 y es una de las 94 denominaciones de origen reconocidas en España. En la comunidad hay 8.900 hectáreas dedicadas al cultivo de uva de vino con la D.O. Vinos de Madrid. Está formada por 4 subzonas: Arganda, Navalcarnero, San Martín de Valdeiglesias y El Molar.

Actualmente, en la Denominación de Origen están acogidas 51 bodegas, la mayoría en la subzona de Arganda, y, entre ellas está Bodegas Pablo Morate.

Esta bodega de tradición familiar comenzó su andadura nada más y nada menos que en 1873. Vamos que… de esto del vino, saben un poco.

Desde entonces ha sido distinguida con numerosos premios que valoran la calidad de sus diferentes marcas, entre ellos, varias ediciones del premio Viña de Madrid.

En la actualidad, está regentada por la 5ª generación que elabora más de 450.000 litros de vino al año, produciendo alrededor de 350.000 botellas.

Comenzamos la visita en el lugar donde nace, crece y se madura el vino. Aquí, Pablo nos explica el proceso de elaboración que vamos a intentar resumir.

Cuando la uva llega a la bodega se procede al despalillado. En esta tarea los granos de uva se separan de los raspones o escobajos. Después, viene el estrujado donde se busca extraer el mosto. Al estrujarse, las uvas se rompen y sueltan jugo. Esto facilita el proceso de fermentación. 

Durante la fermentación de los vinos tintos se debe realizar lo que se denominan remontados. Remontar el vino es un proceso por el que el líquido que se encuentra en el fondo de los depósitos se sube para que tome contacto con las partes sólidas, que flotan en la parte alta del depósito formando lo que se denomina el sombrero. Con este proceso se asegura la extracción correcta de color durante todo el proceso.

En tintos, esta fermentación se produce en 2 fases: la fermentación alcohólica en la que los azúcares de la uva se transforman en alcohol. Y, posteriormente, la fermentación maloláctica, por la que el ácido málico se convierte en ácido láctico, proceso por el que se reduce la acidez del vino y se refinan los sabores.

Después nos vamos a la nave de crianza. Cuenta con un parque de 150 barricas de roble francés y americano con una capacidad de 225l cada una y una vida útil que oscila entre los 6 y 8 años.

Por cierto… ¿sabéis cual es el proceso de fabricación de una barrica?

Aquí, envejecen los vinos para transformarse en crianzas, reservas y grandes reservas. Esta clasificación de los vinos en referencia al tiempo de maduración y envejecimiento que se les ha dado es típica de nuestro país y, por ello, solo la vamos a encontrar en vinos de origen español.

Nuestra siguiente parada es el Museo del Vino. Ubicado en las antiguas bodegas de D. Manuel de Godoy. Estamos ante un edificio construido a finales del s. XV y restaurado en 1739.

Aquí se exhiben todo tipo de maquinaria y utensilios destinados a la elaboración del vino. Por ejemplo, podemos encontrar:

  • Modeladoras de uva: Servía para triturar y moler la uva.
  • Prensa en mano: Utilizada para obtener el mosto de la uva.
  • Tinajas de barro: Recipientes destinados a la fermentación del mosto y posterior almacenamiento del vino.
  • Resto de objetos: Pellejos, fuelle, bombas de mano, romanas para pesar la uva, prensa de viga con husillo de madera, etc.

Nos llama la atención una fotografía antigua. Pablo explica que se trata de sus antepasados (se puede ver a su tatarabuelo y bisabuelo) en pleno proceso de venta de vino a un comerciante.

Gracias a este tipo de fotografías podemos conocer más sobre la época y la cultura del vino.


Ha llegado el momento de pasar a la práctica probando 3 vinos. Pablo, nos va guiando en el arte de la cata invitándonos a apreciar colores, aromas y por último sabores.

Empezamos por el Arate Premium; un vino blanco afrutado fácil de beber que gusta a todo el mundo, seáis o no aficionados al vino. Ya os decimos que fresquito en verano es una maravilla.

Pasamos a los tintos de la mano del Señorío de Morate Tinto Roble Selección. Un señor vino de color cereza que nos sorprendió por su suavidad.

Para finalizar, un plato fuerte, el Reserva Señorío de Morate Tempranillo Gran Selección. Bastaría con decir que nos llevamos una botella, pero, vamos a intentar describirlo un poco. Tiene un color rojo intenso y aromas torrefactos. Aquí la mayor sorpresa fue que no costaba «tragarlo», no era áspero. Os habrá pasado alguna vez que pese a que el sabor del vino que estáis probando os gusta, cuando os pasa por la garganta, parece una lija; bueno pues, con este… no ocurre. Somos conscientes de que no es una explicación, digamos… ¿profesional? pero, nos habéis entendido ¿A que sí?.

Acabamos la visita en el punto de partida. En este momento es donde podéis aprovechar y haceros con alguna botella de estos estupendos vinos.

Nosotras, además de llevarnos los que probamos en la cata, nos hicimos con el Viña Chozo, un rosado que aún no hemos probado y con el Enamórate; un blanco semidulce que ha durado un asalto. ¡¡Está riquíiiiiiiiiiiiiiisimo!! Os lo recomendamos mucho.

No nos queda más que animaros a que os adentréis en el enoturismo madrileño de la mano de Bodegas Morate. Pasaréis un rato estupendo, aprenderéis mucho de la cultura del vino y tendréis la oportunidad de conocer en primera persona a esta familia que con sus años de experiencia hacen que los vinos de Madrid sean conocidos mundialmente.

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